jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz 2010

Es lo que tiene estar resfriado, griposo o lo que sea que tengo. Las ideas se vuelven más extrañas, raras, paranoicas,... Por eso, y porque se me ocurrió cuando hacía la cena, mientras los niños dejaban que se enfriaran sus platos embobados ante la tele, es por lo que aparece la imagen de abajo como felicitación del año nuevo.

Tengo que mirar la composición de los gelocatiles que me estoy tomando, y la fecha de caducidad.

Nada. Que os deseo un feliz 2010, y que venga sin achaques, ni problemas, ni desgracias, ni guerras, y que Claudia Schiffer... ¡Uy! ¡qué viene mi mujer!

Bueno, que tengamos todos un Feliz 2010.


jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad. Merry Christmas

Mis ayudantes, mi santa y yo os deseamos Feliz Navidad. Con muñeco de nieve estilo Chuky incluido (éste seguro que le gusta a Molinos).
Lo dicho Feliz Navidad, y que os pongáis hasta las cejas de comida y bebida, hasta que las cartucheras sean la envidia del mismísimo Clint Eastwood. Ya vendrá enero con las promesas de adelgazar y esas cosas.















En este país sí que cabe un tonto más.

Denuncian a Loterías y Apuestas del Estado por el uso de menores en el sorteo de Navidad. La denuncia ha sido puesta por la Organización Impulsora de Discapacitados, que curiosamente gestiona un sorteo.
Al título del post me remito.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Fin de año. Una odisea en el trabajo.

Hoy hace un día soleado y despejado. Si estuviéramos en junio sería un día perfecto para salir al campo. Pero lo que a través de la ventana es un paraíso, en el exterior es una trampa mortal. La temperatura no alcanza los cuatro grados al mediodía.


Pensando en lo que engañan las apariencias, es como me ha dado por contar la historia que se viene repitiendo Navidad tras Navidad.


Cada año por estas fechas, en mi empresa hay que alcanzar unos objetivos. Algunos trabajan durante el año para no tener que correr al final, pero otros no dan un palo al agua (ni a ninguna otra parte) hasta que se acerca el final del año. Curiosamente son gente muy valorada por los jefes, y algunos considerados imprescindibles. Creo que el motivo es que dedican el tiempo que deberían emplear en usar el canuto para hacer la “O” (no es más difícil lo que tienen que hacer), en dorarle la píldora al jefe y en emitir peroratas de bar, café tras café, sobre como organizarían ellos las cosas para que funcionaran como es debido. Curiosamente no saben usar su aplicación informática, todos los años preguntan lo mismo, y siempre acaba otro haciendo su trabajo porque el jefe necesita que se realice como sea. Mientras, ellos se van pronto a sus comidas de empresa, a seguir impartiendo doctrina. Estos elementos son los “Brown Transfer (BT)”.


Cuando los detecto, aunque sé que al final tendré que terminar haciendo su trabajo por la intercesión de mi jefe, los pongo a parir. Yo me tendré que joder solventando tu inutilidad y cara dura, pero tú te vas a beber un vasito o dos de mi bilis sin rechistar.


Los conozco, y se que vienen a soltar el Marrón cuando les veo realizar las maniobras “Loco Iván” (deben ensayarlas en el videojuego Big Brown Academy). No me pueden ver, pero no tienen más remedio que pasar por la tira, así que deambulan por el pasillo intentando buscar la ayuda de cualquier otro. Agotada esta alternativa, dan vueltas frente a la puerta de mi oficina, buscando fuerzas, o ensayando la pregunta. Me recuerda al baile de las abejas en la colmena (malditos documentales de la 2, me han corrompido el cerebro).


En ese momento se dispara mi sentido arácnido, oigo los pasos, detecto el movimiento, y me siento perseguido, aunque no logre ver todavía al Brown Transfer.

video

Se tensan todos los músculos de mi cuerpo (vale, no son los de Stallone, pero son músculos aunque sólo sea por definición médica), se activan todas mis neuronas (las dos a la vez funcionando), mis sentidos se vuelven hipersensibles, y en cuanto detectan algún cambio en el ritmo de los pasos, señal inequívoca de que el BT se dispone a atacar, comienzo las maniobras de evasión.

video

Una de esas maniobras es coger el teléfono y simular una conversación de trabajo:


- Sí. Bien. Debes mantener el cash flow y deconstruir el Down Jones.


Intento mantener la conversación hasta cansar al adversario, aunque el Brown Transfer está entrenado para soportar las más terribles torturas con tal de soltar el Marrón y continuar sin hacer nada. Nada excepto interpretar un sólo de flauta para el jefe ¡Perdón!


Tras esto realizo el movimiento de enroque. Me giro hacia el ordenador, y mientras tecleo en la aplicación le digo:


- Perdona un momento. Pero tengo que solucionar esto, porque si lo dejo a medias no pueden seguir en la sección J, y se va todo el proceso a hacer puñetas.


A lo que el BT responde:


- No te preocupes. Tengo tiempo.


No lo vas a tener. Has tenido un año para hacer lo que me vienes a preguntar y no lo has hecho – Pienso para mí, mientras me hierve la sangre -


Finalmente, y tras las dos o tres tazas de bilis mencionadas, el Brown Transfer consigue su objetivo, y a mi sólo me queda la alegría de haberle hecho pasar un mal rato soportando mis reproches y regañinas sin dejarle chistar. Que te regañen siendo mayor de 35 años suele doler bastante, aunque tampoco me quedo satisfecho del todo.


En otras ocasiones me anticipo al BT, y me escabullo de la oficina con alguna excusa, o en algún despiste.


Al regresar, entro con mucho cuidado por si el Brown Transfer sigue allí.

video

Pero, como se ve en el vídeo, cuando entro me encuentro que mi oficina ha sido atacada, y tiene montones de papeles encima de la mesa, con notas del jefe diciéndome que ha surgido un problema urgente e imprevisto (el problema se ve venir desde que empieza el año, y es que el BT se toca sus partes, y digo sus partes porque los hay de ambos sexos, no por ser fino) y que tengo que solucionarlo porque hace falta para cerrar el año.

Esto es un final de año en mi empresa. Todos los años se repite la misma historia, y dudo que vaya a cambiar en un futuro próximo. Pero también creo que esto pasa en la mayor parte de los trabajos. Mal de mucho, consuelo de tontos.

Se me olvidaba. A veces les suelto a los BT alguna gracia del tipo: ¡Ostras! ¿Qué has hecho? Eso es ilegal, y el programa está conectado con Hacienda. Además se queda registrado el nombre del usuario que ha introducido los datos. No es verdad, pero mola mogollón ver como empiezan a fibrilar.

Cuidaros de los Brown Transfers, y que la fuerza os acompañe. A ellos que les den por donde amargan los pepinos.

Me ha salido un post maligno, pero me he quedado a gusto. Me estoy pasando al lado oscuro.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Perífrasis de los famosos


Estos días, los periódicos y telediarios se han hartado de restregarnos los escarceos amorosos de Tiger Woods. La situación de este deportista ha llegado a tal límite que ha decidido dejar el golf.
Pero no es eso lo que me ha llamado la atención. Lo que me ha asombrado han sido las declaraciones de varios medios de comunicación, que afirmaban que el tal Tiger es "adicto al sexo".
Esto me ha recordado que Michael Douglas también se declaró adicto al sexo, tras rodar "Instinto Básico", para salir mejor parado del divorcio con su mujer.
No olvidemos tampoco al más grande entre los grandes, Bill "Relaciones Impropias" Clinton. Gran aficionado a los conciertos de instrumentos de viento. De todos es conocida su afición por el saxofón.
¡Qué me desvío del tema!
Los señores estos son adictos al sexo, porque son famosos, de la élite deportista o política, o artística, o... O quizás porque son americanos. O por ambas cosas. Porque si fueran españoles y de clase media, serían unos simples salidos.
¡Vamos hombre! Aquí, a quién más quién menos, le gusta darse una alegría al cuerpo, o se esguinza el iris mirando de reojo a alguna chorba o a algún chorbo (estoy de un políticamente correcto que asusto). De ahí a transformar la atracción sexual en una enfermedad (violadores y acosadores a parte) va un abismo.
¿Adicto al sexo? Tú estás salido.
Ya lo decía aquél sabio: "la jodienda no tiene enmienda". Claro que esta sentencia no suena tan bien.
No queda más que terminar saludando a todos/as los/as "adictos al sexo" del mundo.
¡Saludos cachondos/as! (Este post le gusta hasta a Bibiana Aido/a).

domingo, 13 de diciembre de 2009

Princesa de Oro

En otras ocasiones he escrito sobre los triunfos en el mundo deportivo de mi hijo L. Van pasando los años y mi pequeña princesa E. también empieza a lograr sus premios. Este viernes ganó su primera medalla de oro. Fue en gimnasia rítmica.
La noche anterior casi no durmió de los nervios. Y unas horas antes, preparándose con su madre, sólo se oían gritos.
- No quiero coletas- escuchaba a mi hija.
- E., no seas cabezota. Te quedan muy bien. Además nadie tiene unos coleteros como los tuyos. Acuérdate que los hicimos juntas ayer - explicaba mi mujer.
- Además me has puesto bragas y la entrenadora nos ha dicho que era con mallas y sin bragas - se quejaba E.
Aquí me mordí los labios. Si se me llega a escapar la carcajada hoy leeríais mi esquela.
- E. tienes que llevar bragas - gritaba mi mujer - Yo te las pongo para que no se noten con las mallas.
Tentado estuve de acercarme a la habitación a intentar tranquilizarlas, pero decidí que no debía interrumpir este maravilloso momento madre-hija. Es decir, me acojoné. Llego a aparecer y al final acabo yo con las mallas y los coleteros puestos. Con lo mal que me sale el spagat.
Al cabo de un rato apareció mi princesa, con su uniforme de gimnasta, sus coleteros, colorete en la cara, y los labios pintados. Y, sí, también llevaba braguitas.
Más tarde, en la competición (en la que todas ganaban medalla), estábamos los padres (y madres) con las cámaras de vídeo y el babero. Todas las actuaciones fueron muy buenas, ellas se lo pasaron en grande, y nosotros también.
Esa noche, con su medalla y sus regalos, cayó rendida nada más regresar a casa. Con su dedo en la boca, como lleva haciendo desde pequeña, se quedó dormida en el sofá.
Así mi princesa consiguió su primera medalla de oro. Y colorín, colorete, por la chimenea salen cohetes. ¡Chssssssssssssss! ¡Pum!














jueves, 10 de diciembre de 2009

Enfermera particular

Este post sólo lo escribo para agradecer a mi enfermera particular el esfuerzo que lleva realizando durante este último año, en el que una serie de vicisitudes han hecho que mi ayuda en casa se haya visto reducida. Le ha tocado la brega normal de su trabajo, la de la casa casi en su totalidad, y le he añadido la carga de levantarme el ánimo cada cierto tiempo.


Últimamente parece que la cosa evoluciona un poco a mejor, y esperemos que siga así hasta la recuperación total de ambos.

Así, este año vienen juntos el agradecimiento por los cuidados de un año regular, y la felicitación del decimoquinto aniversario.

lunes, 7 de diciembre de 2009

CAMBIO CLIMÁTICO. LARRY LANK CIENTÍFICO

Comienza la cumbre de Copenhague, y todos los países llegan con buenas intenciones escritas en sus discursos. Ya se sabe, el papel lo aguanta todo.
Es indudable que tenemos que cuidar nuestro entorno natural, que por una cultura en la que la productividad es el nuevo Dios no podemos seguir enmarranando nuestra casa.
Pero, vemos también que los informes de los científicos se hacen a la carta, a favor del político que lo solicite.
- Vamos a ver Wilson. Me da igual como lo haga, pero el resultado tiene que ser cuatro.
- No se preocupe Sr...
La cumbre más esperada comienza con promesas de reducción de emisiones que van desde el 17% de EE.UU., pasando por el 20% de los países en desarrollo, el 30% de la U.E., hasta llegar al 40% dentro de diez años en China y la India.
Maravilloso, marvelous.
Pero, cuando se pide que la ONU audite las emisiones de gases, países como China, India, Brasil, o Suráfrica, se niegan argumentando que es una intromisión en su soberanía, y que se puede inferir su política económica a través de la medición de sus emisiones. Es decir, yo prometo reducir mi dióxido de carbono, pero si nadie me controla. Ya lo mido yo y os lo cuento luego.
Recuerdo que hace unos años, los científicos descubrieron que los pedos de las vacas afectaban al efecto invernadero. Y, cosas de mi cerebro enfermo, se me ocurre que los cuescos de los altos dignatarios asistentes a la cumbre de Copenhague, producidos inevitablemente por la energía generada por las comelladas que se van a pegar, pueden hacer que vuelva a crecer el agujero de la capa de ozono.
Propongo que hagan las cumbres por videoconferencia, y así nos evitamos gastar combustibles de los aviones y otros medios de transporte. Y, si no quieren admitir esta idea, que se les ponga en las sillas unos medidores de emisiones particulares, como los de alcohol de sople usted aquí, pero con la leyenda de sóplese usted aquí, y al que supere el límite permitido que lo multen, y lo divulguen en la red.
Ya sé que esto último no sirve para reducir la contaminación, pero tampoco parece que vaya a servir la cumbre, y con mi invento por lo menos echaremos unas risas.
Por último, insisto en que la culpa de la desaparición de especies, y del calentamiento es más de la superpoblación del Planeta que de otra cosa. Aunque este punto ya lo expuse en un estudio científico anterior .
Si es que no me hacen caso. ¡Ntchs!

sábado, 5 de diciembre de 2009

ATASCO. TRAFFIC JAM.

video

Como se puede ver en el vídeo, hoy se respiraba la crisis en el ambiente de las carreteras de salida de Madrid. Con más precisión, se respiraba la crisis dentro de los coches, en las carreteras de salida de Madrid. La crisis de nervios de no avanzar un metro.

No habrá un euro, pero la gente no perdona un puente. ¿O será por solidaridad con el atasco económico que vivimos?

No me parece mal que la gente salga de viaje. Pero sí pido que hagan carreteras diferentes para los que se van de puente y para los que simplemente regresamos a casa. Casi dos horas para algo menos de 20 kilómetros.

País este.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

IF de Rudyard Kipling.


Creía que había puesto esta poesía en algún post, pero buscando he visto que no, así que como me encanta la pongo ahora. Más abajo he pegado el original en inglés que he encontrado en INTERNET.

La que pongo en castellano es una de las traducciones que más me gustan. Hay muchas diferentes.

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;

Si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;

Si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado, no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduría…

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso

y tratar a estos dos impostores de la misma manera,
si puedes soportar escuchar la verdad que has dicho
tergiversada por bribones para hacer una trampa a los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida,

y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas…

Si puedes hacer un hato con tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
Si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
y resistir cuando no queda nada,
excepto la voluntad que les dice “íContinuad!”

Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud,
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,

si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
Si puedes emplear el inexorable minuto
con sesenta segundos que valga la pena recorrer,
tuya es la Tierra y lo que hay en ella,
y - lo que es más - serás un hombre, hijo mío.

__________________________________________

If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too,
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:

If you can dream–and not make dreams your master,
If you can think–and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: “Hold on!”

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings–nor lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much,
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And–which is more–you’ll be a Man, my son!

lunes, 30 de noviembre de 2009

Ir de Repente a Kagar

Me envió la imagen un amigo, y me hizo mucha gracia. Lo mejor es que busqué la ruta en la guía de Repsol, y es cierto.

Así que si alguien quiere ir de Repente a Kagar, éste es el camino más corto.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Enderezar el rumbo

Salgo a la calle a pasear y me fijo en cualquier tontería que me llame la atención. Por ejemplo el árbol de arriba.
Me pregunto mientras lo miro si lo que nace torcido muere torcido. Si algo que empezó mal puede recuperarse. Si alguien que escogió el lado oscuro puede reinsertarse (Darth Vader lo hizo).
Este árbol es una prueba de que se puede. No sé si se enderezó el sólo, o si le hizo falta un tutor durante algunos años, pero lo consiguió.
Aún así, cuando crezca más, y aumente el peso de su zona alta, ¿no correrá el riesgo de romper por la base?
¿Es extrapolable esto a los humanos?
Por otra parte me recuerda a mi lordosis cervical, de la que carezco. Y a la rectificación cervical que me esta fastidiando. No siempre lo recto es lo mejor, ni lo correcto.
¿Tiene efectos secundarios la sandía transgénica?, porque me ha salido un post anfetamínico.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

COLORES DE OTOÑO. AUTUM COLOURS

Colores ocres y granates caducos, colores verdes perennes. Los contrastes del Otoño son preciosos.

En la vida hay muchos contrastes maravillosos.

Esta foto coincide en su realización con el post de Molinos "Paseando", una coincidencia que le apunté como comentario y que he programado para el jueves, unos cuantos días después, debido a otros compromisos con otros amigos/as de la red.

martes, 24 de noviembre de 2009

Premio de Simone

No soy muy partidario de los memes, pero hace unos días Simone me remitió un premio, que le agradezco un montón, acompañado de uno. Así que, como me lo paso muy bien leyendo sus post, voy a hacer lo que dice, aunque no lo pasaré a otras diez personas.
Se trata de contar diez cosas honestas de mi. Diez cosas honestas de alguien deshonesto. Todo un reto. Ahí van:
1. Odio que se pasen las páginas de los libros mojándose los dedos con los labios. Esto también es aplicable a utilizar ese gesto para abrir las bolsas del Mercadona. (Aquí está la explicación de mi inutilidad para abrir esas bolsas, y que conste que no me pasa con otros supermercados)
2. Me encantaba "Siete Vidas". No se ha vuelto a hacer una serie como esa en España.
3. Estoy muy orgulloso de mis hijos. Y siempre pienso que les dedico poco tiempo, aunque pase todo el día con ellos.
4. Me produce la misma sensación que rascar una pizarra con un tenedor el oír la palabra "implementar". ¿No se puede decir llevar a cabo, o poner en funcionamiento, o ...?
5. Me gusta trabajar en cosas que me entretengan, y a ser posible en equipo. Pero equipos de verdad. Odio a los trepas y a los "punto pelota".
6. Fui y soy asiduo lector de "Las aventuras de Mortadelo y Filemón". Y eso que en mi infancia las historietas largas venían en fascículos.
No, no venían talladas en piedra. Por si alguno se lo estaba preguntando
7. No entiendo porqué pagamos nuestros complejos con el idioma con nuestros hijos. No estábamos contentos con nuestro sistema de enseñanza de inglés, y a nuestros hijos les hemos metido 8 años más de enseñanza del idioma, pero sin cambiar el sistema.
Además, no me creo que en la época que vivimos no se pueda crear un traductor que te lo pongas en la oreja y te traduzca el idioma de tu interlocutor.
A los filólogos igual no les hace mucha gracia.
8. Me encanta reírme. Me encanta pasarlo bien con el humor, y cuanto más absurdo sea mejor. El humor inteligente también me gusta, pero es un ejercicio muy duro. Igual lo incluyen en el Brain Training.
9. Me gusta nadar, y sobre todo bucear. De pequeño pensaba que era lo más parecido a volar. Ahora también lo pienso.
10. No me gusta conducir (será por eso por lo que no tengo un BMW), aunque no siempre puedo evitarlo.


Gracias por el premio Simone.
Y gracias a todos por vuestras visitas.

lunes, 23 de noviembre de 2009

IBI. El impuesto sobre un bien de primera necesidad


Este post es únicamente para avisar que mañana martes, a las 19:30, hay una manifestación en Majadahonda en contra de las subidas que pretende realizar el equipo de gobierno en el IBI, en los próximos años. Subidas que ya ha empezado a ejecutar desde hace dos años. A mi personalmente me ha supuesto una subida de casi 400 euros en dos años.

Esto es una costumbre que se está extendiendo por todos los ayuntamientos para recaudar. Eso sí, los sueldos de la Administración Local son mucho más altos que los de la del Estado. ¿Porqué si hacen el mismo trabajo?

El IBI no distingue entre ricos y pobres, grava a todos por igual. Sin embargo, todos necesitan un techo donde vivir, siendo éste un derecho constitucional. Y si alguien piensa que alquilar es una solución para no pagar el impuesto, le diré que está defendiendo la propiedad de un bien de primera necesidad en exclusiva para las personas pudientes, que además repercutirán el importe de dicho impuesto en el alquiler.

No es un impuesto justo. Como no es justo la falta de transparencia de los gastos en los que se aplican los fondos públicos. ¿Para cuándo una base de datos donde cualquier persona pueda ver todos los contratos y pagos del Estado y de su localidad, para poder juzgar que están haciendo sus empleados? Porque, no nos olvidemos, todos son empleados nuestros, el Presidente del Gobierno y los alcaldes también.

Cuando dicen: ¡No sabe usted con quien está hablando!, la respuesta es clara: Sí, con mi empleado. Así que tráteme como mínimo con el respeto que yo lo hago con usted, y haga bien su trabajo. Por cierto el sueldo se lo pongo yo, no usted.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Estrés marital. Bricolaging.

La semana pasada empezó a gotear el grifo de la cocina. Se dio cuenta mi mujer.
  • - El grifo gotea - dijo.
  • - ¿Has pedido cita en el pediatra? - contesté distraido.
    - ¿Qué dices? - Preguntó elevando el tono.
    - Nada. Voy a verlo - contesté mientras pensaba que me iba a perder una noche más el episodio de Vaya Semanita.

  • Una vez estudiada la avería. Es decir, una vez terminé de mirar con cara de intriga el grifo moviendo cada cierto tiempo el monomando, emití mi veredicto.

- El monomando pierde agua. Debe ser de una junta, o de otra cosa, y no sé desmontarlo.
- ¿Entonces? - preguntó.
- Propongo cerrar las llaves de los latiguillos cuando no usemos el grifo, y llamar a un fontanero.

Al día siguiente conseguimos el teléfono de un fontanero recomendado por miembros de mi familia, pero antes de llamarlo me encontré con mi hermano pequeño, que es un manitas, y me dijo que el grifo era muy viejo, que me compensaba cambiarlo, y que me podía ahorrar la pasta del fontanero si lo hacía yo, que era igual de fácil que cambiar el teléfono de la ducha.

Lo de manitas a mi hermano le viene, según mi madre, desde pequeño que cuando le regalaban algo, lo primero que hacía era desmontarlo. Pero, volvamos con la historia, porque huelga decir que me convenció, y que me decidí a acometer la tarea. De hecho empecé a elaborar un plan. ¿Para qué necesitaba un plan se preguntarán algunos? Los que se lo hayan preguntado están solteros.

Mi lado oscuro se había adueñado de mi. Y me aposté a esperar mi oportunidad.

El viernes por la tarde mi mujer me preguntó si necesitaba hacer algo el sábado por la mañana, que ella tenía que salir y necesitaba que me encargara de los niños. El plan empezó a tomar forma en mi cerebro.



- Yo sólo necesito salir a por el grifo al Leroy Merlin - dije, cruzando los dedos.

- Vale. Cuando vuelvas salgo yo - dijo mi mujer.

En este momento hice un repaso mental de todo lo que necesitaba: llaves planas, sí; destornillador, sí; suerte, ya veríamos.

Sábado por la mañana.

- Me voy al Leroy (gran bailarín) a por el grifo - grité desde la puerta.

- No quiero ninguno que no sea de la marca Mosquis o Pisquis - me amenazó una voz femenina desde la habitación.

- Ya empezamos

- ¿Qué dices?

- Nada. Que vuelvo pronto.

Entré en el Leroy y me fui directo a la sección de cocinas. Me planté ante el panel de los grifos, y de entre los cientos que allí colgaban no había ninguno de la marca Pisquis. Bien, pensé, la búsqueda se reduce. Había tres modelos de la marca Mosquis. He de confesar que en ese momento ya sabía que la cagaría en la elección, pero más tarde elaboraría una excusa. En estas situaciones se entiende realmente la tortura que sufrían los concursantes del "Un, Dos, Tres".

Mis movimientos fueron rápidos y precisos. Me dirigí a una dependienta y le pregunté por la sección de asesoramiento matrimonial. Me contestó que allí no había nada de eso, me miró con cara extraña y agarró el walkie que le comunicaba con seguridad.
- Verá señorita. Necesito elegir un grifo de cocina de la marca Mosquis, y hay tres modelos, por eso me gustaría contar con un asesor matrimonial, porque la elección del modelo equivocado (cosa que tenía el 100 % de las probabilidades) puede provocar mi tortura psicológica y una crisis matrimonial.
- No tenemos nada de eso aquí - me contestó -, pero puedo decirle las características de cada uno para ayudarle a decidir.
- De acuerdo - le dije -, pero además debo pedirle que me diga cual elegiría usted.
- Está bien. - Aceptó, a la vez que soltaba el walkie al comprender que no era un tipo peligroso, sino un casado inconsciente que se había atrevido a hacer una chapucilla en su casa.
Me aconsejó uno, y creo que le di algo de pena, porque me lo dejó preparado para llegar a casa y colocarlo. Además me dijo todo lo que tenía que hacer, y las cosas con las que tenía que tener cuidado. Un chica encantadora.
Al regresar a casa mi mujer salió al mismo tiempo que yo entraba.
- ¿Qué marca es? - preguntó.
- Mosquis - dije.
- Hasta luego.
Tal como salió pulsé el cronómetro, tenía poco más de una hora para hacerlo mientras ella estaba fuera. En mi cabeza empezó a sonar la música de Misión Imposible.
Llamé a mi hijo L. y le dije que me tenía que ayudar. Que trajera las llaves planas mientras yo vaciaba todo el armario de debajo del fregadero. Había más productos de limpieza que en Mercadona, pero lo conseguí vaciar en cinco minutos. Estábamos en tiempo.
Cerré las llaves de paso, busqué las llaves planas que me hacían falta, la 20 y la 14, y desmonté el grifo viejo. Incluso conseguí evitar que el agua chorreara sobre el mueble.
- Vamos bien L. - le dije mientras me secaba el sudor.
Limpieza del soporte, colocación del nuevo grifo y conexión de los latiguillos. Diez minutos más. Todo iba sobre ruedas.
- Vamos a probar que he puesto cada latiguillo en su sitio. - dije-.
- ¿Para qué? - Preguntó L.
- Para que cuando gire el grifo hacia el rojo salga caliente en lugar de fría.
L. sujetaba el grifo y yo abrí lentamente las llaves de paso. No goteaban, y hacia el rojo salía caliente y hacia el azul salía fría.
- ¡Somos cojonudos! - Grité, liberando adrenalina.
- Que bien papá. Ahora colocamos estas gomas y ya casí está ¿No?
- ¿Qué gomas?. ¡Dios! Soy gilipollas. Hay que desmontarlo y poner esas gomas para volver a montarlo.
Había perdido quince minutos, pero por suerte no estaba mi mujer cerca para restregármelo, y podía trabajar tranquilo. O eso creía yo, porque en ese momento Chispita (mi perra) empezó a ladrarme en la oreja y no paró. ¿Cómo habría conseguido enseñarle a hacer esto? Yo sólo consigo que me dé la pata cuando le doy una galleta.
Finalmente, con la ayuda de mi hijo conseguí completar la tarea, no sin antes pillarme un dedo con una de las tuercas, soportando un estrés que no lo aguantaría ni el broker más duro de Wall Street. Durante todo el tiempo Chispita se mantuvo ladrando a mi lado, incansable, aunque en mi cabeza sonaba música de requiem.
Justo al terminar, pero sin darme tiempo a colocar los productos de limpieza en su sitio, escuché la cerradura de la puerta de la calle. Activé el plan B. Me puse un lápiz en la oreja, y me bajé el chandal un poco para enseñar hucha.
- ¡Hola! - Saludó mi mujer.
- ¡Hola! - Dije sin levantarme ni girarme para que pudiera apreciar mi pose ñapa-sexi - Esto ya está.
- ¿No había otro grifo? - Dijo - No me gusta el cuello de cisne que hace.
- Sí. Cientos. Pero de la marca Mosquis sólo tres. Y lo del cuello de cisne es la moda de este año. Me dijo la dependienta que este año venían así - dije, aplicando la excusa que había elaborado desde el momento que tuve la certeza de que siempre me equivocaría en la elección.
- Pero, fíjate - Insistí- No pierde agua por ninguna junta, cabe la olla debajo, y sale agua caliente y fría.
La debí pillar en horas bajas, porque no insistió más. Agradecí a mi hijo la ayuda. No sólo quería que me ayudara, quería que viera a que se tendría que enfrentar de mayor. Creo que es mi obligación ir enseñándole las cosas de la vida. Todavía es muy pequeño y piensa que el puenting es un deporte de riesgo. Ahora ha visto que al lado del Bicolaging Married, comer escorpiones vivos es un juego de párvulos. Necesité tres valiums y dos whiskies para bajar de las 150 pulsaciones.

Más tarde le expliqué a mi hijo que en el colegio también le preparaban para esto. Sólo tenía que fijarse un poco.

- Es evidente que a tu edad sabes sumar, restar, multiplicar y dividir - le dije -, y que si te dan todo el tiempo que necesites harás bien todas las operaciones combinadas que te pongan. Pero no se trata de aprender a calcular, eso ya lo sabes hacer. Se trata de aprender a hacer una tarea soportando el estrés, para que cuando seas mayor consigas hacer una chapuza casera aprovechando el tiempo en que tu mujer está fuera de casa, o al lado tuyo "apoyándote moralmente".

Espero que mi mujer no lo lea. Por si acaso ya he preparado un saco de dormir en la terraza.




miércoles, 18 de noviembre de 2009

Especializarse en la sencillez

video

LA HISTORIADORA (Elizabeth Kostava) es un libro de aventuras, Historia, viajes, vampiros y sociedades secretas. Es muy entretenido, y la historia engancha. Pero no me propongo hacer una crítica ni un resumen, simplemente quiero resaltar dos cosas que me llamaron mucho la atención, y que creo pueden aplicarse en la vida real hoy día.


Cuando Helen habla de su madre, natural de Rumanía, pero que vive en Hungría, la describe como una mujer maravillosa y fascinante pero, al hablar del trabajo que realiza, lo que a ella le produce cierta amargura porque cree que su madre merece algo mejor, a mi me presenta a una mujer de una gran sabiduría, alguien que ha conseguido romper las cadenas de la vanidad estéril que domina nuestros días. Alguien libre. Alguien especializado en la sencillez.


“- Trabaja en un centro cultural del pueblo, llena de papeles, escribe a máquina y prepara café para los alcaldes de ciudades más importantes cuando van de visita. Le he dicho que es un trabajo degradante para alguien de su inteligencia, pero siempre se encoge de hombros y sigue haciéndolo. Mi madre se ha especializado en la sencillez.”


El otro texto del libro que me llamó la atención fue la descripción de las gentes del pueblo búlgaro llamado Dimovo (nombre ficticio) realizada por Paul, uno de los protagonistas, inglés y doctor por Oxford, y que reproduzco a continuación. Debemos tener en cuenta que nos encontramos en el entorno de tiempo de los años sesenta del siglo XX.


“Cuando entramos en la única calle de Dimovo, la gente empezó a salir de las casas y establos para darnos la bienvenida, sobre todo gente mayor, muchos deformados hasta extremos increíbles por años de rudo trabajo, las mujeres con las piernas arqueadas de manera grotesca, los hombres inclinados hacia delante como si fueran cargados siempre con un saco invisible de algo pesado... Sonreían y saludaban...”


¿Cuántos de nosotros, en esta época, podemos especializarnos en la sencillez y sonreír aunque nuestros cuerpos se encuentren deformados por años de rudo trabajo? ¿Cuántos alcanzaremos esa sabiduría y esa felicidad, de saber disfrutar de las cosas? Y eso que los tiempos han cambiado y han hecho la vida más llevadera, ¿o será por eso mismo?

Me ha salido un poco Salvador Gaviota, pero es lo que hay. ¡Ooooohmmmmm!


Hay que disfrutar de las cosas y conseguir que los buenos momentos duren un eón o dos. Me voy a tomar una caña, y os aconsejo hacer lo mismo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Huevos a la flamenca y kriptonita


Ya sé que es viernes, y que el título es sugerente, pero este post no va de lo que estáis pensando.
Ayer estaba preparando huevos a la flamenca para mi hijo L. que le gustan mucho (suele tomar dos), y le pregunté a mi mujer si quería uno. Como me dijo que sí decidí hacer cuatro, uno más para mi, y así usaba las cuatro cazuelitas que tenemos. Además preparé un huevo para freír, porque mi hija E. me había dicho que a ella no le gustaban, lo que significaba que no quería probarlos.
Mientras los estaba haciendo, apareció E. y me preguntó si me podía ayudar. Le dije que sí y le dejé que colocara los trocitos de jamón, los de chorizo y los guisantes.
Disfrutó mucho. Supongo que le recordaba a cuando coloca los gomets en la asignatura de plástica en su colegio. Yo también disfruté mucho. Ojalá tuviera ayudantes con su vocación en mi cole.
Cuando los saqué del horno y los coloqué en la mesa me preguntó si podía probarlos. Yo le contesté que probara uno y que si le gustaba era para ella. Me respondió que entonces yo me quedaría sin cena, y le dije que me comería el huevo frito que tenía preparado para ella.
Lo probó, le gustó y se lo comió.
Más tarde, al acostarla me dijo: me has dado tu comida, eres el mejor padre del mundo. Le di un beso de buenas noches y salí de la habitación con la sensibilidad a punto de atravesar mi supercapa de estoicismo.
Esta niña tiene muy buena puntería. Me temo que va a hacer lo que quiera conmigo de mayor.
¡Ntchs!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Vaya lio. En tus manos está la solución.


Ayer se consumó la eliminación del R. Madrid de la Copa del Rey. Esto no sería noticia si no fuera porque el equipo que lo derrotó lo hizo marcándole cuatro goles, que es de Segunda B, y que su presupuesto lo podría pagar uno sólo de los jugadores del Madrid.
¿En que falló el Madrid? Pellegrini, Valdano y Florentino no lo tienen claro, pero es evidente, menospreciaron al rival. Y lo hicieron sin tener en cuenta que la gente de Alcorcón soporta un IKEA desde hace años, lo que les da una resistencia nada comparable con aquellos acostumbrados a comprar en tiendas exclusivas y que te traen las cosas montadas a casa.
Quizás para comprender esta situación, Florentino y adláteres deberían pasar una tarde de sábado por la mencionada tienda, para realizar penitencia, y de paso, a lo mejor, les enseñan a montar un equipo. Les dan una llave allen, unas maderas, las instrucciones, y salen de allí con todo lo necesario para montar el Real Madrid Billy.
Es más, ahora está de moda la filosofía de esa tienda. El hágaselo usted mismo, pero con un manual de ayuda que le dirija en el proceso. El ejemplo más claro es la Junta de Extremadura (Consejería de los jóvenes y del deporte) que no ha reparado en gastos para que las féminas aprendan la tecnología digital, es decir los toqueteos ("el placer está en tus manos"), que deben tener consideración de deporte, aunque no sé si será disciplina olímpica. ¡Será por dinero!. ¡Ni que estuvieramos en crisis! Lo siguiente será un taller para aprender a pasar del gateo a los primeros pasos, no vaya a ser que la especie humana vuelva a ir a cuatro patas.
Ya lo digo en el título, que me lío. Que enhorabuena al Alcorcón.

lunes, 9 de noviembre de 2009

¿Quién está al extremo de la correa?

He salido a pasear con Chispita (mi perra), y al llegar al parque la he soltado, como hago otros días. Pero hoy me he dado cuenta que cuando la suelto se pega a mi, y no se separa hasta pasado un rato. Luego se va a olisquear un poco por ahí, pero no muy lejos, y sin perderme de vista.
Con el trabajo que paso para ponerle la correa al salir a la calle, y a la hora de soltarla le cuesta separarse.
He estado pensando un rato (no mucho), y he llegado a la conclusión de que piensa que al soltarla puedo abandonarla. De hecho, mientras va atada, se mueve todo lo que le permite la correa, y cuando la suelto se pega o se mantiene cerca.
Pero también se me ha ocurrido que es ella quien me lleva a mi desde el otro extremo, y que al soltarme se pega y me vigila de cerca, mientras que cuando me lleva atado me tiene controlado y me deja ir más suelto.
Creo que de las dos opciones la segunda es la correcta. ¡Será Jodía la perra!

viernes, 6 de noviembre de 2009

Bilingüismo. Shit little parrot

Entre las multiples curiosidades que observé en mis vacaciones se encuentra el bar de la foto. Una mezcla entre ensebre (que equivale a con solera en Galicia) y pop.
Hay que cuidar el turismo anglosajón. Y si tú fueras uno de esos turistas ¿a dónde irías, a "O cachelo" (la patata en castellano) o al "Yoni"?
No sé vosotros, pero Yonilodudo.



domingo, 1 de noviembre de 2009

El tren de la bruja


El sábado pasado, rompiendo todas las promesas que había hecho hace siete años, volví a entrar en IKEA.
Hasta este sábado sólo había ido dos veces en toda mi vida, con un balance de una mañana/tarde de tortura para adquirir un guardabolsas de plástico, y un oso de peluche que acabó en el trastero porque asustaba al niño por las noches.
Pues bien, como digo he vuelto a entrar en el supermercado de las cosas sin hacer, y el motivo de mi claudicación ha sido comprar un sobrecolchón viscoelástico para los niños, para paliar la dureza de sus colchones.
- De acuerdo – respondí a mi mujer – pero vamos directos a por eso y salimos.
- Sí. Por supuesto. – Dijo.
Yo sabía que esto era imposible, IKEA está diseñado para que recorras la tienda completa por la ruta establecida, pero me autoengañé y me puse en marcha.
Cuando atravesé la puerta de entrada noté como se me cerraba la boca del estómago, mi hija me pidió quedarse en la piscina de bolas, y yo pensé que deberían poner una piscina de bolas para padres/madres, o un bar con tele, periódicos, tapas y serrín en el suelo, lo que viene siendo un lugar acogedor. La petición de la niña no fue aceptada porque íbamos a estar poco tiempo.
Las puertas se cerraron detrás nuestra, como en las películas de terror, y empezamos a subir las escaleras que iniciaban el calvario. Tenía pánico, pero mantuve la compostura lo mejor que pude, iba con mis hijos y tenía que dar ejemplo.
Recogimos un papel cuadriculado y un minilápiz que entusiasmaron a mi hija, pero que a mi me produjeron escalofríos. Para ella era algo con lo que dibujar, pero yo sabía que era la cadena que nos amarraba al infierno.
Pronto nos incorporamos a la columna de almas en pena que seguían en fila india el camino marcado, avanzando de sección en sección, de círculo en círculo, y eché de menos el bucólico viaje en barca cruzando la laguna Estigia con Caronte.
Tras una hora de recorrido, alcanzamos la sección de colchones, y mi hijo me preguntó si cuando compráramos los sobrecolchones nos iríamos. En ese momento decidí que había llegado la hora de tener una charla de hombre a hombre. Me senté en una de las camas de exposición y le dije que se sentara a mi lado.
- Hijo – comencé – Te estás convirtiendo en un adulto, y ha llegado el momento de contarte algo que debes saber.
Sus ojos estaban fijos sobre mi, con una expresión entre asombro y preocupación.
- Esta tienda se llama IKEA – continué -, y es un lugar que sólo tiene una entrada y una salida. Debes recorrer toda la tienda para poder salir.
- ¡Qué! – Exclamó con un grito de terror.
- Sí, hijo. Debes armarte de valor y soportarlo como un hombre.
Noté su lucha interna con el miedo, pero me sorprendió su entereza cuando simplemente preguntó:
- ¿Y falta mucho?
- Sí. – Respondí – Sabrás que estamos en la mitad del recorrido cuando lleguemos a la cafetería.
Adivinando su próxima pregunta, le dije que creía recordar que la cafetería estaba a la vuelta de la siguiente curva.
- Verás hijo, a mi esta pseudotienda siempre me recuerda a una atracción que había en las ferias cuando yo era pequeño: “El tren de la bruja”. En esa atracción te montabas en un tren, que al moverse te metía en una gruta, donde un señor disfrazado de fantasma te daba escobazos hasta que el tren volvía a salir por el otro extremo.
Vi como había cambiado la expresión de su cara. Se estaba convirtiendo en un adulto.
- Ya tengo los dos sobrecolchones – dijo mi mujer a nuestra espalda.
- ¿Ya nos vamos? – Gritaron los niños.
- No – apuntó mi santa – ahora hay que comprar las fundas bajeras.
Mi hijo caminaba abatido, y le pasé la mano por el hombro mientras le señalaba la cafetería para que se animara. Ya faltaba menos.
Cerca de las dos horas de recorrido, con paradas en todas las secciones, llegamos al almacén, donde mi hijo preguntó:
- ¿Qué es esto?
- Esta es la segunda parte del martirio – dije - ¿Te acuerdas del lápiz y el papel de la entrada?
- Sí.
- Pues en él apuntas la localización del artículo que quieres comprar, lo buscas en este almacén y te lo llevas. Y si está en los estantes de arriba pides ayuda a un empleado. Es decir te conviertes en mozo de almacén.
- Pero no hemos apuntado nada. Sólo le han dado un papel a mamá.
- Sí. Eso también es nuevo para mi. De todas formas, la salida está allí, tras la línea de cajas. Solo nos queda soportar ese pedazo de cola para pagar.
- Después de pagar tenemos que salir de esta nave y entrar en otro almacén que hay a la derecha a que nos den los sobrecolchones – reveló la voz de mi mujer –
Hasta Rambo se habría desmoronado en ese momento, pero ambos aguantamos.
Durante la espera en la cola terminé de explicarle que las cosas te las daban desmontadas y que las tenías que montar tú en casa. Su cara era un poema, pero creo que mi obligación era explicarle la realidad con la máxima crudeza.
En el almacén estuvimos unos quince minutos, esperando los dos sobrecolchones, pero sólo nos entregaron uno porque, según nos dijeron, no había más existencias.
- ¿Y esto no lo sabía el ordenador de la tienda cuando nos lo han vendido? – Pregunté –
- No se preocupe. Se le abonará el dinero del que falta. – Respondió el empleado.
El empleado-íncubo, sabía perfectamente que eso no era lo que me preocupaba. Mi mente se había bloqueado pensando en que habría que volver otro día. Me volví hacia mi hijo y le dije que no se preocupara, que la próxima vez volvería yo sólo. Su expresión reflejó alivio, y pensé que, aunque estaba creciendo, otra visita a IKEA podría provocarle la aparición de las primeras canas, y debe envejecer paso a paso.
Al salir del almacén me pareció oír la sardónica risa de los súcubos e íncubos, al más puro estilo de las películas de terror.
No podía permitir que una imagen tan dura quedase grabada en el recuerdo de mi hijo, así que los llevé a comer a un McDonald del centro y, al terminar, dimos un paseo por la calle Montera.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Tal día como hoy...

video

Pues eso, que tal día como hoy el que suscribe vino al mundo. Y por tanto, declaro este día fiesta Mundial en mi Blog.

De paso aconsejo a Planeta, y al resto de las editoriales, que actualicen sus enciclopedias incluyendo mi persona, que cuando haga algo grande todo son prisas.

jueves, 22 de octubre de 2009

Itaca

Cuando emprendes el viaje hacia Itaca
debes pedir que el camino sea largo,
lleno de venturas, lleno de conocimiento.
Debes pedir que el camino sea largo,
que sean muchas las madrugadas
en las que entres en un puerto que tus ojos desconocían
y vayas a ciudades a aprender de quienes saben.
Ten siempre en el corazón la idea de Itaca.
Has de llegar a ella, éste es tu destino,
pero no fuerces jamás la travesía.
Es preferible que se prolongue muchos años,
y hayas envejecido ya al fondear en la isla,
enriquecido por todo lo que habrás ganado en el camino
sin esperar que te ofrezca más riquezas.
Itaca te ha dado el hermoso viaje
sin ella no habrías zarpado.
Y si la encuentras pobre, no pienses que Itaca
te engañó. Como sabio en que te habrás convertido,
sabrás muy bien lo qué significan las Itacas.

Fragmento de "Viaje cap Itaca" (Viaje hacia Itaca), de Lluis Llach.

Dedicado al Vecino de Torpedopedo


A petición de Patrick Bateman


miércoles, 21 de octubre de 2009

Exhibicionismo

Ya sé que esta noticia es antigua, pero me acabo de enterar. (Es que no me fijo en las cosas).

"...tal y como publica el Boletín Oficial del Estado del 29 de septiembre (página 82202). Entre las nuevas partidas hay algunas un tanto chocantes, como la que recibirá la Federación Afroecuatoriana Familias Unidas: 50.000 euros para «promover la identidad afroecuatoriana entre los jóvenes de Esmeraldas a través de la enseñanza de la Marimba»..."

Y digo yo que si dan 50.000 € por enseñar la Marimba, pues que yo también enseño mi Marimba, y lo que haga falta.

Sí debemos estar saliendo de la crisis, porque nos sobra la pasta para estas cosas.

Lo dicho todo el mundo a la calle a enseñar su Marimba.

martes, 20 de octubre de 2009

No será sólo por eso


Digo yo que no será por eso. Normalmente es porque has nacido en Galicia, te sientes gallego, como el gaditano andaluz. Además, tú familia suele ser de allí, y te tira la tierra. Aunque hablases francés te seguirías sintiendo gallego, animarías a tu equipo de fútbol, o al deportista de la zona que gane un Tour, o un Grand Slam.
En Babel se consideró un castigo la multiplicación de los idiomas, y consideraciones religiosas a parte, hay que darles la razón. Hoy los niños (y los mayores) tienen que estudiar como mínimo dos idiomas. ¡Anda que no sería cojonudo hablar todos el mismo idioma, en lugar de perder el tiempo estudiando muchos para no hablar bien ninguno!
En mi época de C.O.U. (último año de colegio antes de ir a la Universidad), que lo hice en Galicia, el que sólo hablaba gallego era tachado de paleto, y casi todo el mundo hablaba castellano. Es cierto que algunos compañeros empezaban a despuntar en un galegismo intelectual de tipo bohemio, pero eran los menos. Años más tarde el boom del galego se había extendido por la Universidad por medio del vehículo de captación política, y de ahí fue bajando hasta cubrir todos los peldaños de la educación, y consiguiendo la discriminación por razón de lengua en los trabajos en la administración gallega. Mientras un gallego puede aprobar unas oposiciones en Valladolid, un vallisoletano no puede acceder a un puesto en la administración gallega por no tener superado un cierto nivel de gallego que, por otro lado, no se exige en su educación.
Así que mi consejo para los escritores del cartel, y para los lectores, es que, si bien los idiomas no deben perderse porque nos enriquecen culturalmente a todos, tampoco podemos dejar que ciertos políticos los esgriman para utilizarnos en sus ansias de poltrona, ni que sirvan para crear desigualdades sociales. Dichos políticos lo que quieren no es lo mejor para su pueblo natal, sino crear su propio virreinato y vivir como dictadores.
También procedemos del mono, y no veo a nadie orgulloso reclamando los gruñidos.
Luego se nos llena la boca hablando de tolerancia e igualdad, y manifestándonos contra el fascismo.
"Si todavía somos seres humanos es porque tenemos amplitudes de miras"
Que no me malinterprete nadie, no me meto con el idioma gallego, me fastidia la intolerancia y la imposición manipulada.

jueves, 15 de octubre de 2009

Adivinanza callejera

La cosa va de adivinanzas. Sí, hoy tocan pasatiempos. Tenéis todo un fin de semana por delante para resolverlo.
Os acordáis de aquellas adivinanzas de "oro parece plata no es", o "adivina adivinanza que tiene el rey en la panza". Pues la que os propongo es descubrir cual era la labor artística por la que es recordado José Santos Rodríguez. Para que no sea tan difícil os adjunto una imagen que, si os fijáis bien, podréis captar algún sutil detalle que os dará una pista.



PD: No parece que su afición fuera conocida por muchos, ya que en su mismo pueblo tuvieron que añadir la aclaración en la placa que da nombre al paseo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Libros

Este post es simplemente para recomendar la lectura de un libro que me ha gustadao bastante. Se llama "El Cuento Número Trece" y está escrito por Diane Setterfield. Es un libro que trata de la concesión, de una anciana escritora, de que sus memorias sean redactadas por una joven aficionada, para poder contar al final de su vida "la verdad". Es una historia de gemelas y fantasmas.
Me enganché muy pronto (salvando las primeras páginas - muy pocas - que me auguraban una mala novela), y la recomiendo como una lectura amena, entretenida, y ... Hasta aquí puedo leer doña Mairucha.

jueves, 8 de octubre de 2009

José Luis y los brotes verdes mágicos

José Luis vivía con María Teresa, en una cabaña de la Carrera de San Jerónimo. Con el tiempo fue empeorando la situación económica, y María Teresa determinó mandar a José Luis a la ciudad, para que allí intentase vender la deuda pública que pudiera.
José Luis se puso en camino, y se encontró con un hombre de cara redonda, gafas, y nariz picuda, que llevaba un saquito de habichuelas. - Son maravillosas -explicó aquel hombre-. Si te gustan, te las daré a cambio de que subas las pensiones en Rodiezmo, aumentes el tiempo del subsidio por desempleo y me dejes vivir en tu cabaña de Fomento. Así lo hizo José Luis, y volvió muy contento a su casa. Pero María Teresa, disgustada al ver la necedad del muchacho, cogió las habichuelas y las arrojó a la calle.
Cuando se levantó José Luis al día siguiente, fue grande su sorpresa al ver que las habichuelas, no es que hubieran dado brotes verdes, habían crecido tanto durante la noche, que las ramas se perdían de vista.
Se puso José Luis a trepar por la planta, y sube que sube, llegó a un país desconocido. Entró en el castillo de Economía y Hacienda, y vio a un malvado gigante, llamado Pedro, que tenia una gallina que ponía huevos de oro cada vez que él se lo mandaba. Esperó el niño a que el gigante se durmiera, y tomando la gallina, escapó con ella. Llegó a las ramas de las habichuelas, y descolgándose, tocó el suelo y entró en la cabaña. María Teresa se puso muy contenta. Y así fueron vendiendo los huevos de oro, y con su producto vivieron tranquilos mucho tiempo, hasta que la gallina se murió y José Luis tuvo que trepar por la planta otra vez, dirigiéndose al castillo del gigante. Se escondió tras una cortina y pudo observar como el dueño del castillo iba contando monedas de oro que sacaba de un bolsón de cuero, que tenía ahorrado de los buenos tiempos. En cuanto se durmió el gigante, salió José Luis y, recogiendo el talego de oro, echó a correr hacia la planta gigantesca y bajó a su casa. Así la viuda y su hijo tuvieron dinero para ir viviendo mucho tiempo.
Sin embargo, llegó un día en que el bolsón de cuero del dinero quedó completamente vacío. Se cogió José Luis por tercera vez a las ramas de la planta, y fue escalándolas hasta llegar a la cima. Entonces vio al ogro guardar en un cajón una cajita que, cada vez que se levantaba la tapa, dejaba caer una moneda de oro. Cuando el gigante salió de la estancia, cogió el niño la cajita prodigiosa y se la guardó. Desde su escondite vio José Luis que el gigante, que pensaba seriamente en dejar el castillo, se tumbaba en un sofá, y un arpa (del tipo Arpajín), ¡oh maravilla!, tocaba sola, sin que mano alguna pulsara sus cuerdas, una delicada música. El gigante, mientras escuchaba aquella melodía, fue cayendo en el sueño poco a poco.
Apenas le vio así, José Luis cogió el arpa y echó a correr. Pero el arpa estaba encantada y, al ser tomada por José Luis, empezó a gritar: ¡Asistimos a un espectáculo único, Obama preside Estados Unidos y ZP presidirá la Unión Europea!. Despertose sobresaltado Pedro el gigante y, viendo lo que sucedía, hizo las maletas y se piró, regalándole el castillo a una tal Elena.
El niño bajó corriendo pero, al mirar hacia arriba, tuvo miedo de que el gigante le persiguiera. No había tiempo que perder, así que gritó José Luis a María Teresa, que estaba en casa preparando varias cortinas: -¡María Teresa, tráeme el hacha enseguida, que me persigue el gigante y tengo que hacer unos recortes! Acudió María Teresa con el hacha, y José Luis, de un certero golpe, cortó el tronco de la mágica habichuela.
El gigante se retiró a descansar a una casa de campo. Y José Luis, María Teresa y el arpa vivieron felices con el producto de la cajita, a la que llamaban cariñosamente Déficit, que, al abrirse, dejaba caer una moneda de oro.
Y colorín, colorete. Por la chimenea salen cohetes. Sssssshhhhhhhh. Pum.

Para demostrar que esto no es un cuento adjunto foto de la planta de judías gigante.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Las aventuras de Larry Lank. Arquitecto y Genio.

Tras uno de mis paseos sin rumbo (aprovecho para dar las gracias a los guardabosques que me han devuelto a mi casa en alguna ocasión). Tras uno de esos paseos, como decía, no pasó desapercibido a mi extraordinaria capacidad de percepción lo que se ve en las imágenes de abajo.
Una escalera que lleva a la jungla.
Cruzaron por mi mente varias preguntas, y ya es raro que por mi mente cruce algo. Pues eso, varias preguntas, en plan astronauta se suspendían en el vacío absoluto de mi cabeza. La escalera tiene puerta y valla por un lado, pero por el otro no. Las explicaciones van desde: no me acordé de ponerla, hasta soy diestro y sólo me hace falta apoyarme con el brazo derecho (¿y cuando subas lo haces de espaldas, no Newton?).
Pero la pregunta que más me intrigaba era, para qué le pone puerta a una escalera que lleva a una selva tan tupida que no te dejaría pasar ni con toda la colección de machetes de todas las películas de exploradores de Jollibud (Hollywood). Sólo se me ocurría una explicación, era para proteger al paseante curioso. Porque si alguien se asoma a la escalera, da un traspiés y cae en esa jungla, lo mejor que le puede pasar es ser descuartizado y engullido por la fauna salvaje que en ella se oculte (leones, leopardos, un luchador de sumo sin desayunar, un banco de fanecas bravas mutantes,...) Otra posibilidad es ser abducido como el protagonista de Jumanji, y viajar a otra dimensión llena de brotes verdes de economía, el Congreso. Aunque en este caso puedes dar por perdida las neuronas, la dignidad, y la cartera como te descuides.
Bueno, que no sé a dónde llevan las escaleras misteriosas. Pero lo apunto aquí por si Iker, el de "Quinto milenio", quiere investigarlo. O por si algún psiquiatra quiere estudiar al diseñador.






viernes, 2 de octubre de 2009

Anuncios por palabras

Paseando por un bosque gallego, de esos llenos de pinos y eucaliptos, estos últimos tan grandes y tupidos que ocultan la luz del Sol, me encontré con un anuncio. Alguien quería entrar en contacto con el dueño de una parcela, y se decidió por un método de pretecnología. Nada de anuncios en el periódico, ni en Internet. Probablemente sopesó las probabilidades de éxito de todos los sistemas y se dio cuenta que no siempre lo más moderno es lo más efectivo, sino que hay que elegir el medio en relación con el receptor del mensaje. En este caso, probablemente el receptor del mensaje no sepa ni lo que es Internet. Por ello, aunque al verlo me hizo gracia, finalmente tengo que darle la razón al emisor del mensaje.

Hay que tener en cuenta a quien diriges el mesaje para ver la mejor forma de comunicarte con él.

Moraleja: esconde la mano que viene la vieja. (No esperaríais una moraleja de verdad).


(El cartel pone "BUSCO PROPIETARIO DE ESTA FINCA 986 311831)


jueves, 1 de octubre de 2009

Tengo remedios para la gripe A, B, C, D... Baratito

Pues eso, que se ha abierto el mercadillo de la gripe A. La crisis aguza el ingenio.
Pero mejor no ironicemos con esto, que todo lo que se hace es por nuestro bien. Sin ir más lejos, en un centro comercial, en el que los virus se lo pasan pipa en los toboganes del Burguer King, del Mac Donald, o del que toque, han pensado en el personal y han puesto la siguiente máquina. Veamos la secuencia de acercamiento. El producto en cuestión está en la segunda balda empezando por arriba, y tiene un precio de cinco euros.




martes, 29 de septiembre de 2009

Control exhaustivo


Vale que son los urinarios de un cine, pero me ponen de los nervios. Y eso que la frase de "ver para creer" anima (hay que ser optimista), pero ni con esas. Vamos que prefiero mear en el vaso de la cocacola.