jueves, 15 de septiembre de 2016

IX CONCURSO DE TAPAS DE MAJADAHONDA




Otro año más, cuando el verano se acerca a su fin, cuando la depresión post vacacional nos ataca impasible, cuando parece que todo toma un tono gris oscuro y cuando nuestra única ilusión se encuentra en los puentes lejanos, entonces llega el concurso de tapas y mandas a hacer puñetas la dieta que prometiste hacer para quitarte esos gramitos que cogiste durante las vacaciones.

Este año han bajado los locales participantes a 57, y aún así son muchos para probarlos todos en diez días.

Hasta la fecha he probado 16 de ellas, el nivel no está mal en general, y algunas son alucinantes por su sabor, por su presentación y por el trabajo que se adivina que hay tras ellas.

Os presento las que he probado, y os digo en que consisten (si me acuerdo de todo) y que me han parecido.

Señoras, señores, y gorilas glotones, Las Tapas 2016 de Majadahonda.

1. ¡Qué chuches! (AS DE BASTOS)

Un paquete de chuches que contiene rebozados de carne, pescado y gambas, con distintas formas.
Original.





2. Crujiente de oreja con setas silvestres y su salsa de toffe y px. (LALOLES)

Oreja de cerdo con setas, sobre una salsa con un toque dulce.
Me pareció un poco aceitosa.




3. Máster pincho. (MASTER DELICATESSEN)

Montadito de tortilla de patata con salmón adornado con cebollino y huevas, y acompañado con un vasito de gazpacho.
Rico, pero creo que el concurso pide más.




4. Brandada con torreznos. (LA VAGUADA)

Brandada de bacalao con torreznos y salmorejo.
La brandada y los torreznos están ricos, pero insisto en que un concurso de tapas pide algo más.




5. Mar de Japón. (BARRA 56)

Atún con cebolla dulce, algas y una especie de fideos chinos.
Rico y con buena presentación.





6. Fusión Gallega. (TABERNA DEL AS)

Zamburiña con pulpo y mejillón, sobre la concha de la primera, y de postre un sorbete de manzana.
Muy rica, pero creo recordar que la presentaron en 2012.




7. Milhojas de ibérico al aroma de melocotón y trufa. (CASA PEDRO)

Solomillo de ibérico sobre oreja de carnaval crujiente con salsa de melocotón.
Muy rica de sabor. 





8. Pechuga de codorniz braseada con base de tapioca. (D'ALTEA BY REPÚBLICA CAFÉ)

La tapa está descrita en su nombre.
Está muy rica.




9. Taco de pollo de corral asado. (KIOSKO BOULEVARD REPÚBLICA CAFÉ)

Ésta también está descrita en su nombre.
Me gustó bastante. Aunque quizás tenía un poco de limón/lima de más.




10. Carrillera de ternera sobre delicia de foie y lluvia de trufa. (LA TRAVESÍA)

Tal cual lo muestra su nombre.
Muy rica y con una presentación cuidada.





11. Latina. (ONNECA)

Crujiente de cerdo, con acompañamiento de sorbete con espuma de clara en una cáscara de lima.
Muy rica y buena presentación.




12. No manches wey. (NUEVO FOGÓN)

Taco de cochinita pibil (creo que esa era la carne, que estaba de vicio por cierto) con cebolla caramelizada, imitación de una guindilla hecha con una zanahoria, y de postre gelatina de cítrico en cáscara de lima.
Muy rica y con muy buena presentación.






13. ¡Tinga tu madre! (VERDE OLIVA)

Taco con tomate y botellita de licor con bourbon, tequila y limón. El licor es flojo, no se sube.
Muy rico y con presentación cuidada.





14. Saam de panceta con gazpacho de manzana. (EL VIEJO FOGÓN)

El saam es envolver la panceta en una hoja de lechuga. Estaba delicioso, siento no haberme dado cuenta de que debí darle la vuelta a la tapa para hacerle la foto y que se viera algo, pero me pudo el ansia. El gazpacho de manzana con un toque de sidra que lo acompaña está exquisito.
Muy rica y bien presentada.





15. Sal y todo. (AMIMANERA)

Filetes de boquerón sobre una cama de aceitunas negras desecadas, con esferificaciones naranjas y amarillas (no me acuerdo de que eran cada una). Sobre el árbol se encuentran los trozos de pan (hecho por ellos) para acompañar.
La tabla está hecha por ellos.
Muy rica, muy original, mucho trabajo y con una excelente presentación.






16. Menú corto en tapa. (SALTERIUS)

Te entregan una caja, y al abrirla encuentras un menú compuesto de croqueta de erizo de primero, tataki de atún de segundo, todo sobre un lecho de puerros, y de postre helado de gintonic en una cáscara de erizo.
La caja ha sido decorada por ellos.
Excelente sabor, gran originalidad, mucho trabajo detrás y una presentación espectacular.








Para mí la ganadora de este año es la que he presentado la última, Menú corto en tapa de Salterius, por lo completa en cuanto a presentación, trabajo, sabor, originalidad e idea de conjunto. Vamos que me ha gustado mucho.

Esto es solo una pequeña guía de lo que se está cociendo en Majadahonda estos días, y durará hasta el lunes que viene. Ya podéis venir a inflaros de tapas, vino y cerveza, y ahorraréis combustible en el coche, porque podréis ir rodando al trabajo. Eso sí, rodando pero contentos.

¡A disfrutar!



GANADOR 2016:

SALTERIUS

ACCESITS:

1º ONNECA

2º VIEJO FOGÓN















domingo, 12 de junio de 2016

ALBÓNDIGAS DE LA FORTUNA

La historia de hoy comienza durante una comida en un restaurante chino. Todo discurría con normalidad. Chop suey de gambas, Berenjenas salteadas picantes, Cerdo agridulce, Lollitos... quiero decir, Rollitos de primavera y Hormigas que suben al árbol. Al terminar tomamos un café acompañado de licor de lagarto y las típicas galletitas de la fortuna. Todas decían tópicos normales de salud, felicidad y suerte en los negocios, todas excepto la que me tocó a mí, que decía: Hola Hit, soy Claudia Schiffer y estoy deseando conocerte. 

Como podréis suponer, inmediatamente una pregunta invadió mi cerebro (dos neuronas, lo de cerebro es un decir): ¿Solo querrá conocerme o conocerme bíblicamente hablando? La pregunta se repetía continuamente hasta que solté: ¡Calla ya cotilla! Todos se me quedaron mirando con cara de asombro. Rápidamente contesté: Es a la galleta. Me ha dicho que descubriré la felicidad en un viaje misterioso. Todos rieron la payasada, pero mis neuronas mantenían una dura lucha que resolví pidiendo otro café, otro licor y otra galleta. Está ponía: Mi teléfono es XX-XXXXXXXXX. Claudia.

Llegados a este punto solo podía hacer una cosa, utilizar el método médico: pedir una tercera opinión. Otro café, licor y galleta. En esta se leía claramente: Que sí tontín, que es verdad.

Qué os puedo decir. Estuve toda la tarde en una nube, como si flotara, fue maravilloso. Eso sí, al día siguiente descubrí que la cerveza, el vino y el licor de lagarto tienen muy mal despertar.

Tras mi resaca, o quizás debido a ella, me vino a la cabeza (que dolor) la idea de comer albóndigas, pero no unas albóndigas normales, albóndigas de la fortuna. ¿Qué cómo se hacen? Así.

Necesitaréis:

Carne picada mixta
Perejil
Dientes de ajo
Miga de pan
Leche
Cebolla
Tomate (entero o triturado)
Huevo
Harina
Queso Havarti
Chorizo
Bacalao desalado
Foie gras
Pebrella (o Tomillo)
Vino blanco
Aceite
Sal 






Cortamos el chorizo en rodajas, el queso y el bacalao en trozos, hacemos bolitas con ellos y sacamos unas pocas de foie gras con una cucharilla.







Preparamos las albóndigas como indicamos en la receta ALBÓNDIGAS LOREN, pero al hacer las pelotas (no, nada de decirle al jefe lo joven que se conserva, me refiero a darle forma a las albóndigas) introducimos las bolitas de chorizo, queso, foie gras o bacalao, una en cada, y las ocultamos dentro.





Ponemos aceite en una cacerola, sellamos las albóndigas pasándolas un poco por el aceite caliente y las reservamos. Añadimos la cebolla picada a la cacerola para pocharla.





Añadimos el tomate.





Le agregamos sal y un par de cucharadas de azúcar para contrarrestar la acidez. Siempre conviene probarlo para que quede al gusto de cada uno. Luego lo dejamos cocinarse unos minutos removiendo a menudo.







Añadimos un vasito de vino blanco y removemos unos minutos.






A continuación introducimos las albóndigas reservadas. Yo he marcado cada una, según su relleno, con palillos. Normales, cortados, con la punta por fuera y con palillos más grandes. Pero si queréis que sean realmente de la fortuna, podéis dejarlas sin marcar y que sean los dioses los que emparejen las gargantas con ellas.






Añadimos agua hasta que justo las cubra, le agregamos la pebrella (o el tomillo) y dejamos que se vayan cocinando y reduciendo la salsa.







Finalmente obtendremos un plato de albóndigas de la fortuna con tomate como el de abajo. 







También os muestro una de las albóndigas abierta por la mitad. Ésta es de chorizo.







Gustaron mucho las de chorizo y las de foie gras, aunque en las últimas hay que poner una buena cantidad de foie para que cojan sabor. Y a mí personalmente, me encantaron las de bacalao. Una mezcla muy rica entre carne y pescado. Las de queso quedan muy esponjosas y con un sabor suave.

Ahora que he preparado éstas me ha venido a la cabeza la idea de rellenar algunas con jalapeños. Si no las marcamos para poder distinguirlas habremos creado la Albóndiga Rusa, al más puro estilo Ruleta Rusa.

Que las disfrutéis. 



domingo, 28 de febrero de 2016

EL ROLLO DEL INGENIERO

De vuelta en el maravilloso mundo de la imaginación, me he encontrado con el poder del estómago de mi hijo. Tenía hambre, y me pilló con ganas de innovar, así que abrí la nevera y rebusqué entre las provisiones. Encontré jamón, queso, filetes y jalapeños.

- Creo que podremos sobrevivir hoy - le dije - Aunque tu hermana no comerá jalapeños, y le pondremos poco queso. No le gusta ni el queso ni el picante.

- ¿Qué vas a hacer papá?

- ¡Observa!

Y así, dio inicio una nueva aventura de Homer Cheff. Una aventura carnívora y picante, en la que utilicé de cobaya a mi hijos. Aunque probaron el resultado después de mí, pero no por mí sacrificio personal, sino porque me puede el ansia.

La verdad es que la receta tiene mucho parecido con los flamenquines, aunque no están rebozados, ni macerados en manzanilla (vino), ni fritos, y algunos tienen jalapeños. Vamos que no se parece en nada, pero tiene un aire.

Como estuvo mi hijo presente en la elaboración decidí ponerle de nombre: El Rollo del Ingeniero, porque está estudiando ingeniería ¡Joder, cómo pasa el tiempo!, hace nada lo castigaba a pensar bajo el árbol de la Yaya, o lo sentaba encima mía en el coche, y ahora está sacándose él el carnet de conducir.




Los años vuelan. Pero todavía le queda mucho que aprender. Y a mí también. Ya sabéis, la sabiduría me persigue, pero yo soy más rápido.

Bueno, que nos vamos de lo principal, del plato, que por cierto quedo riquísimo.

Necesitaréis:

Filetes de ternera no muy gruesos.
Jamón serrano (mejor si es de cebo o ibérico)
Lonchas de queso Havarti
Jalapeños
Aceite
Sal






Ablandamos un poco los filetes con un mazo de cocina ¿Por qué? Por los nervios. No veáis lo que relaja darle martillazos al filete.







A continuación colocamos lonchas de jamón serrano sobre el filete.






Seguidamente añadimos unas lonchas de queso.






Si nos gustan, le agregamos unos trozos de jalapeño.






Lo enrollamos como si fuera el canuto de un porreta.






Los disponemos en una fuente para el horno, y les agregamos un poquito de aceite. Muy poco.

Si os fijáis, algunos llevan dos palillos para sujetarlos, otros tres y otros cuatro. Solo hacen falta dos, o uno, pero de esta manera puedo distinguir cuales tienen poco queso, cuales más queso y cuales tienen jalapeños. Eso si no tuviera memoria de pez y pudiera recordar que significaba cada cantidad de palillos.





Añadimos un poco de sal.






Y los metemos en el horno, que previamente habremos precalentado 10 minutos a 180 grados con la función ventilador, e iremos controlando a través del cristal para ver cuándo están hechos. 







Una vez cocinados extraemos la fuente del horno, y colocamos los rollitos en un plato. Se pueden servir con patatas fritas, o con cualquier otro acompañamiento.









Pues eso, que mi hijo tenía hambre, yo tiempo y ganas, comimos este rollo, y resultó que estaba riquísimo.

No es difícil, y lo de machacar los filetes con el martillo relaja mogollón. Relax y buena comida. Esto transciende la cocina, esto es FENG-SHUI.





lunes, 22 de febrero de 2016

SPAGHETTI ALLE VONGOLE

Hace ya cerca de dos años escribí una entrada en este blog donde describía mi paso por la Canda y el Padornelo, nevados, en enero, como Aníbal cruzó los Alpes para conquistar Roma. Entonces no tenía nada claro el desenlace de mi aventura, esa idea que, al igual que sucedió con el Cartaginés, se forjó en mi mente años atrás, y que requirió una dura preparación, un buen pertrechado, un gran apoyo de mis leales tropas, una gran dosis de tesón para continuar combatiendo batalla tras batalla, y una gran resistencia a la desesperación para levantarme tras las derrotas sufridas, no creyendo poder sobrevivir a algunas de ellas.

De hecho, en mayo del año pasado describí la lucha que mantenía contra mi mismo, y contra todos los obstáculos del camino por la conquista de mi idea, de mi proyecto, por mi conquista de Roma particular. Un exceso de trabajo impuesto como un reto, del que no estaba seguro de salir airoso, y del que pensé que sería, usando un símil de la vida de Aníbal, mi Zama particular, mi Derrota.

Incluso en noviembre del pasado año, cuando se acercaba la batalla final, cuando las tropas se encontraban frente a frente y ya solo restaba entablar el combate, escribí la entrada en la que el Kraken y yo, enemigos acérrimos, nos conocíamos más a fondo, y llegábamos a apreciarnos.

¿A qué venían todas estas historias? A que desde hace varios años he luchado por ganar una guerra, por llevar una idea hasta la victoria, por culminar con éxito mi particular conquista de Roma, conseguir aprobar el Doctorado. 

He tenido que luchar para conseguir datos, para rehacer la Tesis cada vez que cambiaba la legislación en la que me basaba, para superar los embites de quienes no querían que lo lograra, o de sobreponerme a los cambios en las normas que regían el programa. Pero, finalmente, este febrero lo he conseguido, he leído y defendido mi Tesis, y he aprobado. Soy Doctor.

He acabado cansado por el esfuerzo y por la tensión, por tener que privarme de la lectura de los blogs que habitualmente visito, por privarme de la relajación que me proporciona la escritura o la creación de un loco plato precedido de una loca historia, pero feliz por haber llegado hasta el final, y por el éxito de la contienda. Feliz, orgulloso y agradecido a todas mis huestes, porque mi ejército está formado por mucha gente: mi mujer, mis hijos, mi familia y mis amigos, contando entre estos últimos a los del trabajo, a los de fuera de este, a mis maravillosas fisios, a mis médicos (mi espalda es un desastre, casi tanto como mi cabeza) y a vosotros, los bloggers que me alegráis los días con vuestras historias. No hay mejor, ni más poderoso, ejército.

Pues esto es lo que he estado haciendo estos años, y es lo que en los últimos meses ha requerido casi todo mi tiempo libre. Pero no todo ha sido sufrimiento, la victoria final y mi acceso a Roma han dado sus frutos, he podido recuperar una receta que me traje desde Italia hace muchos años, los spaguettis alle vongole (espaguetis con almejas). Y, hablando de recetas, ahora que soy Doctor puedo extender las que quiera, ¿no?

Necesitaréis los siguientes ingredientes:

300 o 400 gr de almejas.
Spaguettis
2 Dientes de ajo
1 Vaso de vino blanco
Perejil
Guindillas
Sal
Aceite













Picamos el perejil y el ajo.






Ponemos las almejas en remojo en agua con sal, y les cambiamos el agua dos o tres veces, para que echen la arena.






Ponemos aceite a calentar en una sarten.






Cuando el aceite esté bien caliente, echamos las almejas, con cuidado, en la sarten, y las tapamos dejando que se cocinen hasta que se abran todas.







Cuando estén abiertas les añadimos el ajo picado y una guindilla, y les damos unas vueltas.








Añadimos el vino, y dejamos que se cocinen unos minutos para que se evapore el alcohol.






Reservamos las almejas en un plato, y ponemos agua a hervir en un cazo. Cuando rompa a hervir le añadimos sal, y unas gotas de aceite, y echamos en ella los espaguetis, dejando que se cuezan de 8 a 12 minutos, dependiendo de la marca y de como nos gusten. Se trata de ir probando hasta que tengan la dureza que cada uno quiera. Eso sí, con cuidado, que me hanf contafdo que algunof fe queman al frobarlos.






Una vez listos los espaguetis, los mezclamos en una sarten con las almejas, y les damos unas vueltas sobre el fuego para que cojan el sabor.






Seguidamente le espolvoreamos el perejil por encima, y si se quiere, se les puede agregar un poco de aceite de oliva virgen para darle más sabor, pero sin pasarse.






E infine, abbiamos un piatto degno dei migliori palati. (Y finalmente, tenemos un plato digno de los mejores paladares).









Roma ha merecido la pena. Os lo aseguro.

Bon appetit.