jueves, 30 de noviembre de 2017

PAELLA VALENCIANA EN VITROCERÁMICA





La paella valenciana auténtica solo llevaba productos de la huerta, conejo y pollo, ya que no solía haber ganadería bovina en la zona. Lo de añadirle salchichas frankfurt y otras variedades es cosa de estos tiempos modernos y de prisas. No obstante, admite alguna variante según las zonas, como caracoles o albóndigas.

Otro dato, aunque más conocido, es que el recipiente no se llama paellera, sino paella

Curiosamente, a la gente le encanta probar comidas de otros países, y luego lo cuentan con orgullo:

- He estado en México y he probado los saltamontes fritos. ¡Están buenísimos! 

Pero la mayoría desconocemos el 80% de la gastronomía tradicional española. Por ejemplo, mi cuñado ha hecho un viaje por Extremadura, y se ha zampado un plato con muy buena pinta que se llama Zorongollo, que no tiene nada que ver con el Zarangollo que es de Murcia. Y en mi último paseo por la Sierra del Segura descubrí el Ajopringue. Todas comidas clásicas, bastante contundentes algunas, que son producto de la fauna y flora de cada localidad, así como de sus climas y formas de vida.

Por esto, desde que eran pequeños he intentado que mis hijos no comieran siempre en burguers y pizzerías, que han comido mucho de eso, no lo niego. Una de cada diez veces los llevaba a comer a restaurantes de comida española: entrecots, chorizos, torreznos, judiones de la granja, mollejas, esparragos, berenjenas (¡lo mejor para ellos!), parrilladas de verduras, gambas, nécoras, bígaros, percebes, sargos, arroces variados, tortillitas de camarones, rabo de toro, escalivada, espencat, pericana,... De mayores quizás recuerden que han probado estos platos o no, que les gustaban o no, pero el concepto del sabor de la cocina española lo llevarán dentro para siempre, y en algunos casos lo echarán de menos.

Por todo lo dicho anteriormente, y en estas fechas tan señaladas, en las que nos ponemos hasta arriba comiendo, os pido que gritéis conmigo:

¡NO PIENSO PROMETER QUE VOY A ADELGAZAR EN 2018! ¡BASTA DE ESTEREOTIPOS DE PELÍCULA YANKEE! ¡VIVA LA BARRIGA ESPAÑOLA, MEDITERRÁNEA, ATLÁNTICA, CANTÁBRICA O DE INTERIOR! ¡VIVAN LOS PANTALONES CON ELASTANO!

Se me ha vuelto a ir la pinza. ¡Claro! Tanto hablar de comida me ha dado un bajón de azúcar, un subidón de adrenalina de pensar en hacer régimen en enero y me ha salido el gordo que llevo fuera, porque no cabe dentro. Llamadme rebelde, pero yo voy a comerme unos callos con chorizo mientras leéis la receta de la paella que os dejo a continuación. 

Necesitaréis:

Arroz (He usado la variedad bomba)
Conejo
Pollo
Tomates maduros (He usado la variedad tomate pera)
Judías verdes planas
2 Dientes de ajo
Garrofons
Azafrán
Pimentón
Romero (Aunque yo he utilizado Pebrella, que es una especia típica de Valencia)
Aceite
Sal






Picamos los dientes de ajo.











Despuntamos las judías, las lavamos y las cortamos. Además, separamos un puñado de garrofons.














Rallamos los tomates.










Lavamos y preparamos unos trozos de conejo y de pollo.

Como consejo, el hígado del conejo queda muy bien en la paella. Al menos, a mí me gusta.









Ponemos un poco de aceite en la paella, y lo calentamos. Si fuera una paella para hacer en fuego y sobre un trípode, sería algo cóncava y el aceite se concentraría en el centro, que es el lugar de trabajo, pero en la vitrocerámica no existe esa posibilidad.










Colocamos la carne y cuando esté dorada la separamos hacia los bordes, para poder cocinar en el centro los garrofons y las judías verdes hasta que queden tiernas. 





















A continuación apartamos las verduras, dejando el centro libre para echar el tomate triturado, y lo sofreímos.

Igualmente, calentamos, bien caliente, un recipiente grande con agua en el microondas, para usarlo más tarde.













Cuando esté listo removemos todo y añadimos el pimentón ¡Ojo!, remover rápido el pimentón para que no se queme, ya que le daría un gusto amargo, y se quema más rápido que una chaqueta de cuero del mercadillo.

Enseguida agregamos el agua caliente hasta los remaches de la paella, incorporamos el tomillo, la pebrella en mi caso, y la sal.

Sacamos un poco de caldo a un mortero, le añadimos unas hebras de azafrán, lo calentamos un poco en el microondas, lo machacamos con la mano del mortero, lo incorporamos a la paella y lo mezclamos.

Dejamos cocer a fuego vivo durante unos 20 minutos. 














Pasado el tiempo anterior, abrimos un hueco en el centro de la paella, y vertemos el arroz en línea hasta que sobresalga por encima del agua.

Dejamos cocinar 7 minutos a fuego vivo, otros 7 a fuego medio y 5 a fuego muy bajo.

Si vemos que nos falta agua, podemos rellenar con más, pero siempre caliente para que no pare la cocción.


















Finalmente, dejamos reposar unos minutos y está listo para comer.










Para ser mi primera paella valenciana no me quedó nada mal.









sábado, 30 de septiembre de 2017

X CONCURSO DE TAPAS DE MAJADAHONDA


Cada año, a principios de septiembre, se celebran las fiestas de Majadahonda, y como uno no entra ya en los coches de la montaña rusa, ni en los de choque y da más miedo que la bruja del tren de la ídem, pues solo puedo disfrutar de las tapas, la más emocionante de las atracciones. Cambio la montaña rusa por la ensaladilla rusa, el toro salvaje por la salvaje croqueta de toro, el tiro al blanco por la tosta de blanco y la atracción del pulpo de la feria por la atracción del pulpo a feira.

Tapas, vino, cerveza, refrescos,..., este año hasta han puesto un trenecito que hace un recorrido por la ciudad parando en todos los restaurantes y bares participantes en el concurso. Buena idea, pero tienes que esperar a que de toda la vuelta cuando te bajas en un sitio si quieres ir a otro. Para el año que viene que monten una macro montaña rusa de las tapas que abarque toda Majadahonda, con coches amplios para los que somos grandes, y conseguirían la mejor atracción de cualquier feria. Se forra el Ayuntamiento con esto.

En esta edición han participado 54 locales. Es imposible probarlos todos en 11 días, aparte de que te dejas un pastón si lo haces. Por eso selecciono los que más me llaman, o los que conozco y espero buenas tapas de ellos, y vamos probando. El riesgo es que te dejes alguno bueno por probar, pero esto es lo que hay.

Sí me apena señalar que algunos locales están bastante desanimados, porque no ven justos los veredictos de otros años, y en parte les doy la razón. Otros años he visto resultados incomprensibles para mí, imaginaros para los dueños de los locales que han pensado una tapa, se han pegado un tute de miedo preparándolas y sirviéndolas, para que luego ni se les dé un accésit. Esto se está intentando solucionar incluyendo profesionales de la cocina entre el jurado, y ponderando la decisión del jurado profesional y del popular, para que no ganen los que más amigos tengan, ni que el jurado esté formado por concejales como otros años. 






Estas son las tapas que he probado este año:

1. Bacalao en piparrada con ajo negro. RESTAURANTE LA GABARRA.

El local es bueno, pero a la tapa no le prestó mucha atención. Un pincho de bacalao tal cual lo describe el nombre, que lo calientan y te lo sirven.






2. Chíngale Wey. BAR TRASTÉVERE.

Un taco/burrito con frijoles. Tenía buen sabor.





3. Alma. RESTAURANTE CASA PEDRO.

Un buen restaurante, y la tapa tenía buen sabor. Este es uno de los ejemplos de locales que otros años se dejaron la piel y no vieron premiado sus esfuerzos.






4. El pecado original. RESTAURANTE SALTERIUS.

El flamante campeón del año pasado. Es un restaurante muy bueno, el precio es algo elevado, y la tapa estaba rica, pero era difícil de comer. Los arbolitos no son comestibles, la manzana de foie sí lo es, y debajo tiene una tostada de pan. Comprenderéis que es bonita, está rica, pero como he dicho es difícil de comer por lo complicado que es sacar la parte comestible del recipiente.





5. Ya me "callo". RESTAURANTE NUEVO FOGÓN.

Un restaurante que me gusta mucho por sus platos revoltosos. Como dice su lema, "¡Quién dice que con la comida no se juega!".

La tapa es un bao con callos, una salsa y cortezas picadas para mojar en ambos. Imaginación, trabajo, buen sabor y una gran inversión en los recipientes cerditos.





6. Esponja de arroz negro con espuma de piquillo. RESTAURANTE D'ALTEA.

Un buen restaurante, aunque no para todos los bolsillos. La tapa la define su propio nombre. Estaba rica.





7. Norte Sur. RESTAURANTE EL FAROL.

De este restaurante ya he hablado otras veces. Tiene buena cocina casera, sin más pretensiones. Me encantan sus preparaciones por como saben, aunque no las adornen mucho. En este caso era una brandada de bacalao en la parte baja del vaso y encima un salmorejo. La mezcla estaba muy rica.







8. Nigiri de jamón. RESTAURANTE LA SEDE.

Muy original y muy rica esta tapa. Combinación de cocina japonesa con nuestro jamón.








9. Jardín noruego. RESTAURANTE LA MANUELA.

Salmón ahumado cubierto con masa brisa, con especias, y acompañado de un tartar de tomate.
Está bien presentada y rica. Quizás el tartar un poco flojo. 









10. Manhattan. VERDE OLIVA GASTROTECA.

Tapa muy rica y con una gran elaboración. Es como una empanadilla japonesa y se nota su sabor a curry, y debido a todo lo que lleva se agradece el folleto aclaratorio que os acompaño para que sepáis de que está compuesta.









11. Trilogía Peruana. RESTAURANTE EL VIEJO FOGÓN.

Esta es una tapa que tiene su base en la cocina peruana, según nos explicaron. Se componía de un primero del que no recuerdo bien su composición, un segundo que era pollo sobre arroz y se terminaba con una especie de sangría (de esto último sí me acuerdo, es lo que tiene el vicio).

Este es un gran restaurante, aunque este año no me llamó mucho su tapa.







12. Falso sushi de carrillera con pico de gallo. TERRAZA BOULEVARD.

Tal y como lo describe el nombre. Una tapa muy curiosa, con trabajo y con una gran elaboración. Me gustó mucho.

He cenado algunas veces en esta terraza y tiene unos platos muy apetecibles y curiosos.







13. Raíces. RESTAURANTE AMIMANERA.

Una patata cocinada hace de recipiente del resto de la tapa, consistente en relleno de carne, con una salsa para acompañar en una botellita, acompañada de batata y boniato, de ahí el nombre de raíces.

Este es un restaurante modesto, pero que todos los años echa el resto en el concurso de tapas. Es de visita obligada. Muy lograda este año también.








14. Travesía cantábrica. RESTAURANTE LA PULPERÍA.

Una espuma de limón con berberechos, pulpo sobre salsa americana y la última no la recuerdo. Es lo que ocurre con mi memoria de pez cuando escribo tan tarde el post. Estaba rica.








15. Tiatere. RESTAURANTE ONNECA.

Una tapa imaginativa, consistente en un minicocido. Comienzas con el consomé, sigues con un puré de patatas condimentado y terminas con una croqueta de cocido sobre garbanzos. Muy rica y con mucho sentido.







16. Al sarmiento. RESTAURANTE AS DE BASTOS.

Una tapa arriesgada, pero original. Conejo con patata asada, sobre parrillas confeccionadas ex profeso en las que se queman los sarmientos que dan el toque ahumado a la tapa. Muy rica y original.









17. Sopa fría de melón y... TABERNA DEL AS.

Una sopa fría de melón con frutas: sandía, kiwi,..., y creo recordar que salmón. Muy rica y refrescante.







18. Mochi de presa ibérica con espuma de mango. RESTAURANTE LA TRAVESÍA.

Espectacular tapa la de este restaurante. Nada más verla adivinas el trabajazo que lleva, y el estrés que habrán sufrido en las cocinas. Una empanadilla de masa tipo oriental rellena de presa cocinada a fuego lento, sobre crujiente de presa ibérica y acompañado de espuma de mango. Una maravilla.







Si alguien quiere ver el trabajo que conlleva esta preparación puede hacerlo en el siguiente enlace.



El resultado del concurso ha sido:

1º RESTAURANTE LA TRAVESÍA

2º ORIGEN GASTRO BAR CON LA TAPA BANH MI

3º RESTAURANTE EL VIEJO FOGÓN


He de decir que me alegro de haber acertado el ganador, y de haberlo votado. Por otro lado no pude probar la del segundo, con lo que, seguramente, me perdí una buena tapa. Y que no hubiera votado este año por la tapa del Viejo Fogón, no estaba mala, estaba rica, pero creo que había mejores. Pero para gustos colores, y me quedo con haber acertado el ganador. ¡Enhorabuena a Rafa y a todo el equipo de La Travesía!







sábado, 9 de septiembre de 2017

MOJETE CARTAGENERO

Ya me he despertado del sueño de una noche de verano. Ya se acabaron las vacaciones, las de trabajo, porque en casa sigo siempre con el pluriempleo de taxista de niños, para llevarlos y recogerlos de las diferentes fiestas que surgen de la nada diez minutos antes de que vayas a cenar mirando el mar con un vinito en la mano.

21:00 de un día cualquiera de agosto. Comienzo a levantar la copa de vino para saborear el caldo mientras me acaricia cariñosamente la brisa nocturna.

- Papá ¿Puedo ir a las fiestas de Miramar esta noche? Van todos.

+ ¡Cómo! ¿En que parte es? ¿Quienes van? A las dos te recogemos.

La máquina de regañar V-1967 se ha activado de repente.

- Van todos: fulanita, menganita, zutanito,..., es en Miramar pueblo, y a todos les dejan hasta la hora que quieran.

La copa aún no ha llegado a mis labios, y el viento ha caído de repente. Se han roto las hostilidades entre las dos versiones, la V-1967 y la V-2002. Recuerdo Terminator y pienso que esta realidad si que acojona.

+ Pero tú tienes 15 años y no eres todos los demás. Las dos de la mañana es una hora más que prudente para que te recojamos.

La lucha continúa entre ambas, la copa toca mis labios, el vino se desliza suavemente, es una delicia.

+ La recogemos a las dos.

* Ya voy yo con el coche.

+ Yo te acompaño.

- ¡Jo, nunca puedo salir a divertirme!

Doy otro trago a la copa, pero no sabe igual.

La adolescencia. ¡Qué edad más maravillosa!



Pero el verano tiene muchas cosas más, por ejemplo esas comidas más frescas y ligeras, como la receta que hoy transcribo. 

El nombre real de esta receta es mojete murciano, pero uno es de Cartagena, y quieras que no la tierra tira. Todo esto influido porque no tenía ganas de hacer huevos duros, y tenía pepino a mano, ingredientes cuya falta o presencia alejan el resultado de la receta más purista, es por lo que me ha llevado a bautizarla como mojete cartagenero.

Se debería añadir huevo duro y quitar el pepino para hacer la receta original. Al final del post cuelgo algunas fotos del mojete más ortodoxo.

Necesitaréis:

- 1 Lata de atún en aceite (Yo prefiero melva en aceite de oliva)
- Aceitunas negras (Para mí mejor sin hueso)
- Tomate triturado (Podéis hacerlo vosotros con unos tomates maduros o comprarlo hecho)
- Varios Tomates naturales
- 1 Cebolleta (También vale cebolla)
- 2 Huevos (Para la receta original)
- 1 Pepino (Para la nueva receta, si os gusta el pepino)
- Aceite de oliva
- Vinagre (según dicen el original no lo lleva, pero yo le pongo un poco, muy poco)
- Sal  








Como consejo, yo suelo tener todos los ingredientes en la nevera (excepto la sal, el aceite y el vinagre), para que estén fríos en el momento de preparar el mojete y solo sea preparar y comer. Incluso si voy a añadir huevo duro, lo hago antes y lo meto en la nevera unas horas. Hay que tener en cuenta que es una comida de climas cálidos y está mejor fresquita en verano. 

Troceamos los tomates.






Picamos la cebolla en juliana.






Picamos el pepino, en caso de que lo usemos.







Ponemos el tomate triturado en una fuente honda, y añadimos el tomate cortado, la cebolla y el pepino.

Acto seguido aliñamos. La cantidad de vinagre, para mi gusto, debe ser muy poco, pero para gustos colores.







Agregamos el atún o la melva, y las aceitunas. Removemos todo y listo para comer.







Si le añadimos huevo duro y quitamos el pepino quedaría así.






Y si usamos melva fileteada, y le damos una mejor presentación, nos queda un plato que dan ganas de comérselo nada más verlo  







Pues na pijo. A comer el mojetico.




domingo, 2 de abril de 2017

SOLOMILLO A LA INFANTA

Habiendo vuelto por el grupo de cocina de mis actuales compañer@s de trabajo, me sorprendió Lourdes con una receta muy fácil, pero que en un principio me pareció algo arriesgada. No obstante, como no parecía muy difícil, solo tenía que perder un poco de tiempo y un solomillo de pavo, y tenía mucho que ganar: la bronca de mi mujer, porque si salía mal, ésta iba a acojonar al Increíble Hulk, del verde iba a palidecer hasta alcanzar el blanco roto, que no sé lo que es, pero como para discutir que existe.

El caso es que la receta era tan sencilla que podría hacerla una tierna infantita, una infantita de limón. Lo sé, es malísimo el chiste, pero el Club de Tonteriadores, al que pertenezco, me ha premiado varias veces. Tenéis que entenderlo.

La cuestión es que de ahí surgió el nombre de esta receta, que es sencillísima, está buenísima, corroborado por Loren y Elena, mis hijos, y se prepara en poco tiempo.

Las gracias para Lourdes que ha abierto mi cocina al mundo de los refrescos.


Necesitaréis:

1 Solomillo (de cerdo, de pavo,...)
1 Sobre de sopa de cebolla
1 Lata de Fanta de limón (en mi caso es que solo tenía KAS)
Aceite
Sal
Pimienta







Salpimentamos el solomillo.








Ponemos un poco de aceite a calentar en una cacerola.







Sellamos el solomillo. Es decir, lo freímos a fuego fuerte un poco para que se dore por fuera. Devolved todo los sellos a la oficina de correos y a vuestros jefes, que sois capaces de haber estampado "Director General de Canales, Caminos y Puertos. Ministerio de Obras Públicas" en la carne.






A continuación vaciamos la lata de Fanta de limón (o KAS), sobre el solomillo.







Le agregamos el sobre de sopa de cebolla.







Cocinamos durante unos 20 minutos, dependiendo del tipo de carne, en mi caso use pavo.

Si se reduce mucho la salsa, se le puede añadir un poquitín de agua, pero no mucha. Yo tuve que añadirle dos vasos de chupito. Luego me tomé varios más pero con agua-ardiente.

Y obtenemos algo como esto.






Hubiera quedado mejor presentado si no le pongo toda la salsa, pero yo soy de mojar pan.

Está de vicio.

Gracias Lourdes.