viernes, 21 de mayo de 2010

CONFIANZA. TRUSTING IN EVERYBODY

En el mundo en que vivimos es raro ver a alguien tan confiado como el dueño del coche que se ve en las imágenes de abajo. Las personas normales tendemos a pensar que el mundo esta lleno de malvados: ladrones, asesinos, y otras subespecies.
Menos mal que aún queda gente que nos hace ver la vida de otro color



A éste no le vuelven a robar los limpiaparabrisas.

Nunca agradeceré lo suficiente el invento del móvil con cámara.


7 comentarios:

LastChild dijo...

Lo bueno de tu post de hoy es que me estoy partiendo de risa. Lo malo es que lo estoy haciendo en el curro.
Ahí viene el jefe. Cambio y corto.

hitlodeo dijo...

Ya sabes que lo que me gusta es pasearme con el móvil cargado y listo para usarlo.
Me alegro de que te haya hecho reir, espero que no te haya pillado tu jefe. Y si te pilla enséñaselo, igual se rie.

JuanRa Diablo dijo...

Alma cándida! :O
Lugares habrá en los que serían capaces de birlarle el coche entero y dejar la cuerda.

Y tú cómo haces para que todas las cosas automovilísticas curiosas te salgan al paso? :D

Un abrazo

hitlodeo dijo...

Pues no sé JuaRa. Puede ser un don, o puede ser que haya demasiadas por ahí sueltas.
Yo me decanto por la segunda respuesta, porque soy bastante despistado.
De la foto, quizás lo que más me asombre es que no estamos hablando de un Ferrari. Como son sea un recuerdo de familia no entiendo esa obsesión.
Un abrazo
¡Ah! Y cuidado con lo que ponéis en vuestros coches. El límite para no salir en este blog es el perro que mueve la cabeza, el respaldo de bolas y el cambio de marchas con motivos marineros (estrellas de mar, caracolas,...) De ahí para arriba foto.
:))

Antonio L. dijo...

¡¡Jajaja!! Muy buenas fotos. La verdad es que nunca sabe uno con lo que se va a encontrar. El respaldo con bolitas es un clásico, yo creo que aparte de adornar tiene una función secundaria bastante siniestra, mi tío lo tenía en su coche y lo gracioso es que estaba en todos los asientos menos en el suyo, no recuerdo un viaje más terrorífico, entre el perro que no paraba de morderme las zapatillas y las bolas que se me clavaban por todo el cuerpo estuve a poco de abrir la puerta y tirarme en marcha. Jaja ¡¡¡Abrazos!!!

Sebastián Puig dijo...

Jajaja... la realidad supera a la ficción.

hitlodeo dijo...

Hola Antonio, y bienvenido.
Lo curioso del respaldo de bolitas es que, según contaban, estaba pensado para producir un efecto de masaje. Por eso lo usaban los taxistas, que pasaban todo el día en el coche y necesitaban relajar la espalda. Pero veo por lo que dices que no era verdad, que era un simple instrumento de tortura.
:))

Hola Sebas:
Si supieras donde estaba aparcado ese coche, aún te sorprendería más.