viernes, 17 de enero de 2014
ESCULTURAS DE VIGO II
sábado, 9 de junio de 2012
FRANCIA VS ESPAÑA
jueves, 5 de abril de 2012
UTOPÍA VERSUS FALTA DE ESPÍRITU


martes, 4 de octubre de 2011
MAZINGER Z VUELA POR PRIMERA VEZ
viernes, 30 de abril de 2010
La matemática de las ideologías

miércoles, 21 de abril de 2010
Filósofa precoz
Hace unos días, al acostar a mi hija, llevaba yo una revista en la mano. Ella se fijó y me preguntó:miércoles, 14 de abril de 2010
Nes Ca Fé. Filósofia de bar.
Tengo un libro de filosofía de cabecera. Casi todos los días dedico un rato de mi tiempo a leer algunas de sus enseñanzas. No, no es Sun Tzu, ni Kierkegaard, ni tan siquiera el inigualable Ramón Tosas. El libro en cuestión se compra en fascículos en las cafeterías. Sí, en las cafeterías, no toda la sabiduría se encuentra en las bibliotecas. No voy a dar más rodeos, lo que leo son las enseñanzas de Nescafé, y hoy me he encontrado en la parte posterior del sobrecito una que dice: " a veces perder el tiempo es la mejor manera de emplearlo", así que he decidido tocarme los..., esto, las narices.
jueves, 11 de febrero de 2010
Disfrazando la recaudación para tapar el déficit del ayuntamiento de Madrid

"Ana Botella ha anunciado que el Ayuntamiento multiplicará por cinco el importe de las multas por pintar grafitis en los edificios y en las fachadas de las calles de Madrid, de manera que quienes sean sorprendidos haciendo pintadas y sean "fichados" por la Policía, serán sancionados con 3.000 euros, cuando actualmente pagaban 600.
Según fuentes del área municipal de Medio Ambiente, las sanciones por esta misma causa podrían alcanzar los 6.000 euros en los casos de grafiteros "reincidentes" y desde ahora la multa por hacer pintadas nunca será inferior a 1.500 euros."
Ya hablé sobre las pintadas en otro post, donde califiqué algunas de arte urbano, y otras de los intentos de los adolescentes de sobresalir en el grupo.
Por ello, y en la línea de lo que en su día dije y he observado por las calles, donde he visto como chavales de 13, 14 o 15 años hacen pintadas con una firma para dejar su marca y que sus amigos (y amigas) la reconozcan, es por lo que no puedo tragarme la explicación de la señora Botella de que la subida de 2.400 euros en la multa es para luchar contra las pintadas.
Y no me lo creo porque esas multas las van a pagar los padres, que no tienen la culpa de la gamberrada de sus hijos. Además de parecerme desproporcionada una multa de 3.000 euros por una chiquillada.
Me parecería más normal que tuvieran que limpiar las pintadas de la calle durante 3 días (con las debidas seguridades para proteger la salud de los niños), porque lo propuesto huele más a recaudación de impuestos para pagar el déficit de las obras del ayuntamiento de Madrid, que para servir de medida educadora o correctiva.
A algunos se les ve el plumero desde lejos.
miércoles, 27 de enero de 2010
De cuando Larry Lank empezó a ver la luz
Eran las siete de la tarde cuando levanté la vista de la mesa de mi despacho. El cristal de la librería me devolvió la imagen de mis primeras canas y la noche empezaba a colarse por la ventana. miércoles, 2 de diciembre de 2009
IF de Rudyard Kipling.

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;
Si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
Si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado, no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduría…
Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso
y tratar a estos dos impostores de la misma manera,
si puedes soportar escuchar la verdad que has dicho
tergiversada por bribones para hacer una trampa a los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida,
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas…
Si puedes hacer un hato con tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
Si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
y resistir cuando no queda nada,
excepto la voluntad que les dice “íContinuad!”
Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud,
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
Si puedes emplear el inexorable minuto
con sesenta segundos que valga la pena recorrer,
tuya es la Tierra y lo que hay en ella,
y - lo que es más - serás un hombre, hijo mío.
__________________________________________
If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too,
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:
If you can dream–and not make dreams your master,
If you can think–and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:
If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: “Hold on!”
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings–nor lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much,
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And–which is more–you’ll be a Man, my son!
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Especializarse en la sencillez
LA HISTORIADORA (Elizabeth Kostava) es un libro de aventuras, Historia, viajes, vampiros y sociedades secretas. Es muy entretenido, y la historia engancha. Pero no me propongo hacer una crítica ni un resumen, simplemente quiero resaltar dos cosas que me llamaron mucho la atención, y que creo pueden aplicarse en la vida real hoy día.
Cuando Helen habla de su madre, natural de Rumanía, pero que vive en Hungría, la describe como una mujer maravillosa y fascinante pero, al hablar del trabajo que realiza, lo que a ella le produce cierta amargura porque cree que su madre merece algo mejor, a mi me presenta a una mujer de una gran sabiduría, alguien que ha conseguido romper las cadenas de la vanidad estéril que domina nuestros días. Alguien libre. Alguien especializado en la sencillez.
“- Trabaja en un centro cultural del pueblo, llena de papeles, escribe a máquina y prepara café para los alcaldes de ciudades más importantes cuando van de visita. Le he dicho que es un trabajo degradante para alguien de su inteligencia, pero siempre se encoge de hombros y sigue haciéndolo. Mi madre se ha especializado en la sencillez.”
El otro texto del libro que me llamó la atención fue la descripción de las gentes del pueblo búlgaro llamado Dimovo (nombre ficticio) realizada por Paul, uno de los protagonistas, inglés y doctor por Oxford, y que reproduzco a continuación. Debemos tener en cuenta que nos encontramos en el entorno de tiempo de los años sesenta del siglo XX.
“Cuando entramos en la única calle de Dimovo, la gente empezó a salir de las casas y establos para darnos la bienvenida, sobre todo gente mayor, muchos deformados hasta extremos increíbles por años de rudo trabajo, las mujeres con las piernas arqueadas de manera grotesca, los hombres inclinados hacia delante como si fueran cargados siempre con un saco invisible de algo pesado... Sonreían y saludaban...”
¿Cuántos de nosotros, en esta época, podemos especializarnos en la sencillez y sonreír aunque nuestros cuerpos se encuentren deformados por años de rudo trabajo? ¿Cuántos alcanzaremos esa sabiduría y esa felicidad, de saber disfrutar de las cosas? Y eso que los tiempos han cambiado y han hecho la vida más llevadera, ¿o será por eso mismo?
Me ha salido un poco Salvador Gaviota, pero es lo que hay. ¡Ooooohmmmmm!
Hay que disfrutar de las cosas y conseguir que los buenos momentos duren un eón o dos. Me voy a tomar una caña, y os aconsejo hacer lo mismo.














