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sábado, 6 de abril de 2013

CHISPITA MI PERRO DE CAZA

Chispita es nuestra perra. Como la mayoría de las YorkShire es muy escandalosa ladrando, aunque no lo hace de noche, es decir nos deja dormir y deja dormir a los vecinos. Pero por otra parte, nadie puede acercarse a tocarla, excepto los del ámbito familiar y los niños, casi todos los niños.

Juega a morder las manos por debajo de las sábanas, aunque en este juego nunca hace daño. Pero cuando se pone nerviosa, normalmente por miedo, ladra, saca la dentadura hacia fuera como si fuera un Alien, y a veces si te engancha te muerde (aunque luego le casques y la castigues horas con el bozal puesto). Está un poco mimada, malcriada y zumbada, pero es nuestra zumbada.


Que es el miedo lo que le lleva a actuar así se puede ver en el vídeo que acompaño con el post. Estos perros eran usados para sacar conejos de las madrigueras, es decir, son cazadores. Pues Chispita se las ve y se las desea con este buey de mar. Le echa la mano, aunque no muy cerca, y cuando le ladra y levanta la mano a la vez me recuerda al típico macarrilla diciendo: "Te meto".

Que chula es mi perra.






miércoles, 16 de enero de 2013

MISI

Por nuestra casa, desde pequeños, han pasado diversos animales. Pollitos de colores, pajaritos heridos,..., pero los gatos han sido los reyes indiscutibles.

Cuando yo tenía más o menos 10 años apareció en casa un bebé diminuto de gata que mi hermano rescató de una camada que se había quedado huérfana porque un perro había matado a la madre, o por lo menos eso contaban. Esta gata se llamó Pitusa, en honor a una gata que tuvo mi madre de pequeña, y hubo que darle biberones (con una jeringuilla) de leche para sacarla adelante.

Más adelante Pitusa tuvo una camada donde nacieron: Blanco (un gato totalmente negro con tres pelos blancos en la punta de la cola), Tigre (un gato atigrado, flacucho y muy ágil; especialista en cazar ratones y pájaros si no le veíamos, y en robar gambas y boquerones de la mesa de la cocina), Chini (un gato negro que tenía un defecto en las patas traseras) y Barrigas (un gato atigrado, algo regordete, no mucho, y que se dejaba tocar por todo el mundo).

En la siguiente camada de Pitusa sólo nació un gato: Gadget (de la época de los dibujos del Inspector Gadget). Gadget era un gato muy especial, despertaba a mi madre para comer dándole besos al estilo gato, es decir, acariciándola con su cabeza, y si ésta se hacía la dormida se iba a la mesilla y empezaba a tirar cosas hasta que se levantaba. También pedía comida y si no se la ponía pronto maullaba hasta que lo mirabas, se meaba, y salía corriendo. Al principio mi madre corría tras él para cascarle, pero éste se subía a su cama de un salto y ponía la cara de pena del gato de Shrek, con lo que se libraba del palo. Era un gato listísimo, y muy mimado. Durante una época que estuvo malo llego a comer boquerones, pero no crudos, a la plancha.

Gadget era atigrado, y ya siendo mayor dejó entrar en el jardín a un gatillo callejero blanco de pocas semanas, muy desconfiado, que no se dejaba tocar, y que se acostaba en el árbol, pero que no se iba. Éste es el Misi.

Con el tiempo Misi fue creciendo y su pelo cogió algunos tonos grisáceos. Debía de ser algún cruce de siamés y callejero atigrado.

El caso es que con el permiso de Gadget, Misi pasó a formar parte de la familia. Se convirtió en otro hermano más. He de aclarar que los gatos, y el resto de animales, que entran en nuestra familia son considerados como hijos por nuestra madre, y por tanto son como hermanos para nosotros.

Misi era un gato que hablaba muy poco, casi podías creer que no sabía maullar, ya que tenías que prestar mucha atención para oír su maullido las pocas veces que expresaba su opinión. Era un gato muy desconfiado y miedoso, seguramente debido a esas semanas recién nacido abandonado en la calle. No le daba miedo el agua, de hecho metía una o las dos patas de delante en el cacharro antes de empezar a beber. Cazaba mosquitos de los de patas largas y se los comía. También tenía debilidad por los langostinos o las gambas cocidas, era un gato de ascendencia aristocrática. Tenía el reflejo de los ojos por la noche de color rojo. Era muy tranquilo, se dejaba acariciar por la gente que conocía, y ronroneaba enseguida, lo que era muy peligroso porque cuanto más lo acariciabas más ronroneaba, y en un momento dado te daba un mordisco que te clavaba el colmillo entero en la mano. Yo tuve la suerte de recibir dos de sus bocados cariñosos. ¡Qué fuerza tenía en las mandíbulas! Esto es raro en los gatos. Los gatos rara vez muerden tan fuerte; arañan, muerden marcando, pero no clavan. Pero cada gato es distinto.

Misi hizo lo mismo que Gadget había hecho con él. Mi madre no pudo resistirse a llevarse una gata negra recién nacida y abandonada que encontró al pasar por la puerta de un garaje. Nos dijo que era muy pequeña y que cuando saliera un coche la iba a aplastar la puerta, que no lo podía permitir, y se la llevó a casa. Y como he dicho Misi hizo lo mismo que Gadget había hecho con él, le permitió entrar en casa y en el jardín, es decir, adoptó a Chini. No sabía la guerra que da una gatilla joven. Pero aún con todas las trastadas que le hacía la jovenzuela dormían juntos e incluso la lavaba de vez en cuando.

El pasado martes 8 de enero Misi, por culpa de una insuficiencia renal, se fue con Gadget a su jardín inmortal, donde seguramente estarán los dos tumbados al Sol, subiéndose a los árboles, persiguiendo pelotas de papel albal, comiendo langostinos o aceitunas, o cazando mosquitos de patas largas.

El caso es que se echa de menos a estos pequeños hermanitos cuando se van, aunque sea ley de vida.

El vídeo de abajo es un homenaje en recuerdo de Misi. En él sale con Gadget y con Chini, en su jardin, durmiendo dentro de la cama, en el árbol, incluso bufando, cosa que debió de hacer dos o tres veces en toda su vida.

Un beso Misi.  








jueves, 27 de octubre de 2011

PROHIBIDO ABANDONAR MASCOTAS

No se debe abandonar a las mascotas en vacaciones. Si las tienes son para toda la vida. Y cuando te vayas o vuelvas de vacaciones debes llevarla contigo.

A nosotros Chispita nos pone las cosas fáciles por si nos olvidamos.





¡Qué lista es la jodía! Así seguro que no nos la dejamos en ninguna parte.

miércoles, 1 de junio de 2011

LA TORMENTA DE VILLALPANDO

Hay lugares con historia, y Villalpando es uno de ellos. De pequeños (o quizás no tan pequeños), cuando pasábamos por este pueblo, mi padre siempre recitaba este conocido epigrama:
"Los cojones del cura de Villalpando
los llevan cuatro bueyes y van sudando".
Por eso ahora, cada vez que voy a Galicia, o vuelvo, al pasar por el cartel que anuncia el desvío hacia este pueblo, aparece en mi cabeza la estrofa como si de un luminoso se tratara.
Pero desde este fin de semana pasado, Villalpando formará parte de la historia de la vida de mi hijo y quizás de mi hija (si le alcanza la memoria), porque vimos venir una tormenta, y al pasarla resultó que era de granizo, con el consiguiente susto de los niños (la niña no tanto), los nervios de
mi mujer, y los de Chispa que no soporta ver los limpiaparabrisas moviéndose. Todo ello en un escenario de 1,7 por 2 metros. En esta situación me gustaría ver a mi a los pilotos del Dakar.
Mi hijo grabó un poco de la tormenta, hasta que empezó el granizo y, como él dijo después, se cortó la conexión. Luego, cuando pasó el granizo y sólo quedó la lluvia volvió a grabar. Mi peque intento grabar con su MP5, pero se equivocó (todavía no domina el cacharro).
Os pongo el primer capítulo de la peli. Las imágenes dan vértigo, pero es por los viajes que le mete al móvil mi cameraman cuasiadolescente. Al final se escucha el granizo cuando empieza a caer sobre el coche.

No quisiera dejaros sin el segundo capítulo. Igual tengo por hijo un director de cine revolucionario y me dedico a vivir de las revistas del corazón.

Tomaros una biodramina antes de ver los vídeos. Marean un poco.

Por cierto. De pequeño me caí en una marmita de Trankimazín. No puede haber otra explicación a haber conseguido pasar esta prueba.

lunes, 9 de noviembre de 2009

¿Quién está al extremo de la correa?

He salido a pasear con Chispita (mi perra), y al llegar al parque la he soltado, como hago otros días. Pero hoy me he dado cuenta que cuando la suelto se pega a mi, y no se separa hasta pasado un rato. Luego se va a olisquear un poco por ahí, pero no muy lejos, y sin perderme de vista.
Con el trabajo que paso para ponerle la correa al salir a la calle, y a la hora de soltarla le cuesta separarse.
He estado pensando un rato (no mucho), y he llegado a la conclusión de que piensa que al soltarla puedo abandonarla. De hecho, mientras va atada, se mueve todo lo que le permite la correa, y cuando la suelto se pega o se mantiene cerca.
Pero también se me ha ocurrido que es ella quien me lleva a mi desde el otro extremo, y que al soltarme se pega y me vigila de cerca, mientras que cuando me lleva atado me tiene controlado y me deja ir más suelto.
Creo que de las dos opciones la segunda es la correcta. ¡Será Jodía la perra!

viernes, 27 de marzo de 2009

CHISPA BALÓN DE ORO

Ya quisiera algún futbolista, de esos que llaman cracks, tener el toque de balón que tiene Chispita. Con que suavidad recoge la pelota con la cabeza y la posa en el suelo. Esto es estilo y no lo que hacen otros. Y sólo cobra una galleta de Eukanuba.
Deleitaros con el vídeo de la artista.