miércoles, 24 de diciembre de 2008

FELICITACIONES NAVIDEÑAS

Siendo el día que es, he querido publicar las felicitaciones que mis consejeros de redacción han hecho, y desearos así a todos Feliz Navidad. Que paséis unos buenos días y que disfrutéis, que es lo único importante en esta vida.













lunes, 1 de diciembre de 2008

Chistes varios

Los fines de semana son bastante fructíferos a la hora de echar unas risas. Eso, y que yo con poca cosa mescojono. Así que aquí dejo unas muestras de las aportaciones que hisieron mis broders.

Hijo: Papá. ¿tienes cuernos?
Padre: No sé hijo. Tengo tantas cosas en la cabeza

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El siguiente está versionado en gráfico.


domingo, 23 de noviembre de 2008

Un poco de alegría

Ayer, tras un día de tripeo exagerado, y en medio del sopor producido por éste y por la calefacción central, mi hermano me recordó una canción de Mojinos Escocíos con la que nos reímos un buen rato, "las sevillanas del borracho", así que para echar unas risas, que es una de las cosas más importantes, y menos practicada, en esta vida, os la acompaño en este post.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Señor Peláez y don Amador



Me siento bien, francamente bien. Es decir, deputamadre. Y todo por mi cuerpolástica. Bueno, mía ahora, porque hasta hace unos días pertenecía a mi vecino.
Para quien no lo sepa, una cuerpolástica es una camiseta de las de asas, también llamada camiseta imperio, que en la pasarela del ladrillo suele ir conjuntada con el gorropañuelo de cuatro nudos.
Como digo, ésta era de mi vecino quien, al llegar a casa, se la ponía y se paseaba con ella por el jardín para deleite de las vecinas, y entre ellas mi mujer. No es que tenga un cuerpo de atleta, mi vecino es mas bien flaco y de cara digamos difícil de dibujar, pero la camiseta le daba otro aspecto a los ojos de los demás. Es como Superman, cuando ejerce de Clark Kent es un tío con gafas, oficinista y apocado, ahora bien, se pone la camiseta, los leotardos y los calzoncillos por encima y ¡joder, cómo cambia la cosa! Pues eso ocurre con la cuerpolástica, pero no con cualquiera, tiene que ser ésta, con su mancha de aceite morcillero y huevo frito en el pecho, al estilo de la “S” que lleva Superman, de gran utilidad para saber la letrita al jugar al veo-veo.
Lo cierto es que estaba bastante harto de los comentarios de mi mujer.
- ¡Joder, qué suerte tienen algunas! – solía exclamar.
- ¿De qué te quejas? – le preguntaba yo.
- No me hagas hablar Peláez – concluía ella.
Y yo no le hacía hablar.
Un día vi una vaca vestida de uniforme. Perdón, me ha venido a la cabeza la regla nemotécnica de la resolución de integrales por partes: ∫u·dv = u·v - ∫v·du. Es curioso como he podido aprenderme tan bien una frase surrealista y, sin embargo, no he conseguido lo mismo con una aséptica fórmula. A lo que iba, un día vi la camiseta encima de una silla del jardín, y sin saber bien porqué, salté la valla, la cogí y me la llevé a casa.
Fue ponérmela y sentirme otro ¡Ostia, pijo, qué bien me quedaba! Bajé a la cocina y, dándole una palmada en el culo, le pregunté a mi mujer que había pa comé. Se giró como un rayo, pero su cara cambió al verme, y su actitud también.
- Hay lentejas, pero si prefieres otra cosa te la preparo enseguida – dijo.
- No. Me comeré las lentejas. Pero mañana quiero unos huevos fritos con morsillicas. ¿Estamos?
- Te noto diferente ¿Qué te has hecho? Te sienta muy bien. Tienes un aire al vecino – añadió ella.
- ¡Coño dices! ¿En que me parezco yo al mierdesica ese? ¿Qué pasa, tenéis un lío? ¿A qué voy y le meto dos mecos? ¡Es que me tiro con la de cobalto! – escupí irritado.
- No. No. Perdona. Es que nunca te había visto así. Anda, siéntate a ver la tele que te pongo un vermú, Amador.
Me di la vuelta, solté un gruñido notando como pronunciaba más recia la “r”, al estilo de Jimmy Jiménez Arnau, y me fui al salón donde me senté a ver el telediario echando de menos la imagen del repetidor de Aitana, y acomodando de tanto en tanto mis poderes.
No he conseguido averiguar de donde vienen las facultades sobrenaturales de la prenda, pero voy descubriendo cosas nuevas sobre ella, como que las noches de luna llena una fuerza irresistible me obliga a subir al castillo de los patos, o que en época de feria, de 12:00 a 14:00 no puedo dejar de pasar por “Félix el Marrano” a tomar unas cañas y unos caracoles.
Como he dicho al comienzo, me siento bien. Se me respeta en casa y fuera de ella, con la comida no falta el vino, ni mi asiático, ni mi palillico, y en verano soy el que más salpico haciendo la gamba. ¿Qué pijo más puedo pedir?

sábado, 15 de noviembre de 2008

¿Para qué? Paranoia



Esta tarde, haciendo la compra, me ha llamado la atención el cartel de la imagen. En principio no parece que haya nada extraño en él, pero yo he conseguido detectar el mensaje subliminal.
"Cuartos traseros de pollo familiar". No estamos ante un anuncio de un blister de pollo con cantidad suficiente de alimento para una familia, no. Esa es la pantalla legal. Estamos ante el desmembramiento de un pollo calificado como familiar. Un pollo que al terminar su jornada en la granja se va directo para el gallinero, saluda a sus gallinas y polluelos, picotea unos granos de mijo rodeado de los suyos, se entretiene un poco viendo lo que echan en las otras jaulas y plancha la cresta hasta las siete de la mañana del día siguiente.
Alguien pensará que esto es una exageración y un sinsentido. Pues no. Es puro marketing. Vamos a ver, estamos hablando de cuartos traseros. ¿Cúal te comerías, el de un pollo familiar o el de un pollo casquivano y crápula al que la noche le confunde?
Ni que decir tiene que todo el mundo exige un pollo decente.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Canciones de la infancia II

Hoy estoy muy melancólico y me he acordado de otra canción de esas de chavea. Lo que nunca hubiera esperado es que buscando "Pata Palo" de Kiko Veneno me iba a encontrar con "El Vampiro" de Tabletom, un grupo de Málaga en el que tocaban los hermanos de un amigo.¡Hala! Que ustedes vosotros las disfruten.




Canciones de la infancia

Hace tiempo que, debido a las fuerzas del lado oscuro, no incluyo nada en el Blog. Pero hoy viniendo para casa, mientras escuchaba la radio, me acordaba de las canciones que escuchaba alrededor de los 14 años, y he decidido poner de vez en cuando alguna de esas canciones. Hoy por ser la inauguración de la sección incluiré un clásico conocido, "Me pica un huevo" de Siniestro Total. Todavía con Germán Copini de cantante, antes de su marcha a Golpes Bajos.