martes, 24 de noviembre de 2015

LASAÑA DE RAPE Y GULAS

Llevo varios años de lucha contra el Kraken, y por fin lo he comprendido todo. Francamente, no me había dado cuenta hasta hace muy poco. Hasta hace muy poco. Muy poco.

El Kraken se entrometió en mí, ya de por sí complicada, vida. El odio hacia aquel animal asqueroso se inició con sus primeros ataques y, a continuación, comenzó la lucha. Ya ni siquiera recuerdo bien la fecha de la primera batalla, pero pudo ser hace cuatro años. A esa siguieron otras: hace tres años, hace dos,..., varias en un mismo año,... Odio, orgullo y lucha lo llenaron todo. El odio se alimenta de sí mismo, y del orgullo mal dominado, y ello lleva a la pelea continua. Por suerte, el tiempo y un afortunado atisbo de sensatez, me mostraron la realidad: el Kraken solo es un calamar que debe obediencia a Davy Jones, el verdadero culpable de todos los males. Y como suele ser habitual, el culpable se encuentra siempre escondido mientras envía a otros a ejecutar sus órdenes. Él no se mancha, ni deja que se note su participación, se esconde tras su enviado.

El atisbo de luz me hizo comprender el entramado, y todo el engaño en el que me había visto envuelto, y decidí que mi próximo movimiento sería continuar navegando sin luchar contra el Kraken. Atacó varias veces y, en todas ellas, cacé las velas y ciñendo conseguí avanzar siguiendo el rumbo elegido, con el viento de proa, contra todo.

Finalmente, el gran calamar entendió que no iba a luchar más contra él, que no me iba a distraer de mi objetivo, que iba a llegar hasta donde me había propuesto. Desde entonces sus ataques desprendían menos odio, incluso, cuando se cruzaban nuestras miradas él leía en la mía: ¡No voy a desistir!, y yo en la suya: ¡Tengo que hacer lo que hago, pero tú no cejes en el empeño! Es curioso, sabéis como sonríe un calamar ¿No? Yo tampoco, pero estoy seguro de que sonreía tras nuestros encuentros, lo sé porque yo hacía lo propio. ¡Quién iba a decirlo! Hemos terminado apreciándonos.

He conseguido arribar a mi destino. Aún no sé si victorioso o no, pero sí sé que he llegado al puerto que me fijé hace unos años. Una larga travesía. Y he hecho un extraño amigo, el Kraken. quién sino él me dejaría ésta receta de lasaña con productos del mar.

Necesitaréis:

Una o dos colas de Rape
Una bandeja de gulas
Placas de Lasaña precocinada
Besamel (si no la hacéis, os recomiendo la de Santa Teresa)
1 Cebolla
Queso rallado para gratinar
2 Dientes de ajo
Aceite
Sal












Pelamos el ajo, le quitamos el tallo y lo picamos.






Ponemos agua a hervir con sal.






Le quitamos la espina al rape.






Cocemos el rape unos 5 minutos aproximadamente.








Desmigamos el rape.






Picamos la cebolla.







Ponemos aceite a calentar en una cacerola.








Añadimos el ajo picado.








Agregamos la cebolla picada.








Una vez se haya pochado un poco la cebolla añadimos el rape desmigado.






Le damos unas vueltas e incorporamos las gulas.






Dejamos que se cocine todo dos o tres minutos.






Colocamos las placas de lasaña en la base de una fuente del horno. Previamente habremos preparado las placas precocinadas sumergiéndolas en agua caliente 20 minutos, o lo que indique la caja.

A continuación colocaremos el sofrito de rape y gulas sobre las placas.







Cubriremos todo con otra fila de placas.








Incorporaremos la besamel, por encima de ella, el queso rallado, e introduciremos la bandeja en el horno a gratinar hasta que se dore la superficie.

Seguidamente la extraeremos, y la repartiremos en platos para comerla recién hecha.







Una delicia extraída del mar, y regalo de un ser maldito, un maldito amigo.

No odiéis al Kraken, odiad a Davy Jones, él es el verdadero culpable de los males del Mundo.

Disfrutad de ésta receta y, si queréis, podéis añadirle una gambas.





domingo, 18 de octubre de 2015

KILÓMETROS DE VERANO

Una de mis aficiones veraniegas es patearme los montes, tanto en Galicia como en Levante. Y cuando no hay montes cerca recorro las llanuras.

Perderme por los caminos, alcanzar la cima de los montes, descubrir cruces, paisajes, animales, y todo lo que la naturaleza o la mano del hombre han colocado en esos caminos, senderos o bosques, es uno de los alicientes del verano. Por supuesto, también me gustan las visitas culturales, y las excursiones en grupo que acaban con comelladas dignas de la época medieval.

Este año he recorrido muchos kilómetros, casi 176, y he visto las cavas donde antiguamente se depositaba la nieve en invierno y se prensaba con mazos, para tener hielo en verano, y la cueva del Parpalló que fue ocupada por humanos en el paleolítico superior, que está catalogada como bien de interés cultural y que está en proceso de revisión por la UNESCO para ser declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad. También he localizado restos de la Guerra Civil española, he vuelto a subir al Paralaia y al Xaxán. En resumen, con rodillera por mi lesión de rodilla, he conseguido disfrutar como un niño de mi afición. Espero poder seguir haciéndolo el año que viene.

Os dejo un vídeo de mis andanzas veraniegas. espero que os guste.












lunes, 5 de octubre de 2015

VIII CONCURSO DE TAPAS DE MAJADAHONDA












Ha pasado mucho tiempo desde mi último post, demasiado tiempo. Las batallas cotidianas que me apartan de este hobby tienen sus días contados, no pasarán de noviembre, aunque no sé si me embarcaré en otras, no me gusta quedarme quieto.

No obstante, que haya pospuesto la escritura en el blog no quiere decir que haya dejado de hacer lo que me gusta, como por ejemplo hacer el Homer e irme de tapas en las fiestas de Majadahonda. Por cierto, cada año son más los bares que se apuntan, este año 60. No es posible probarlas todas, no por capacidad estomacal, de eso voy sobrado, sino por pasta, a tres euros de media 60 bares con la familia te sale por un pico ¡PARA CUÁNDO UNA BECA PARA LAS TAPAS!

Lo dicho, este año hay muchos bares participando, pero he visto poca ilusión por la creación de la mejor tapa. Muchos se han dedicado a apuntarse al concurso con una tapa simple, y se han dedicado a vender la mayor cantidad de tapas posible. El concurso está perdiendo su aliciente, y con los votos del público y de un jurado no profesional se está convirtiendo en Eurovisión, donde siempre ganan los países con lenguas similares, o con políticas afines. Deberían contratar a un jurado formado por expertos en hostelería para elevar el prestigio del certamen. A mí que me dejen probarlas todas, con boca pero sin voto ¡Huuummmm!

A lo que vamos, que no todo ha sido tan malo, ha habido honrosas excepciones a lo que he dicho anteriormente, así que os presentaré las que he probado, que son un total de catorce. Alguna ha caído varias veces, pero eso no cuenta en la votación.

1. La Taberna Marinera. "Mar picada"

Muy mala tapa, aceitosa y con un sabor que dejaba mucho que desear. Por suerte fue la última que probé esa noche, aunque eso hizo que me costara digerirla y dormir.





2. Onneca. "Habanera"

Este es uno de mis restaurantes favoritos de Majadahonda, pero este año me ha dado varias sorpresas en el concurso de tapas. La primera es que su tapa se parecía mucho a otra que podréis ver más adelante, aunque esto puede ser casualidad. La segunda es que tuvimos que ir dos días, y en ambos el camarero gritaba de malos modos que no quedaban tapas y que no apuntaba a nadie hasta que le dijeran desde la cocina que estaban listas. El segundo día no le hicimos caso, pedimos un par de vinos y automáticamente aparecieron las tapas. Las formas no se pueden perder. Y la tercera es que el puro estaba relleno de una carne muy seca. Aquí cocinan y atienden de lujo, por eso me fui desencantado.





3. Gran Vía. "De pulpo plancha"

Este es un bar de toda la vida de Majadahonda, donde en invierno solían ponerte una taza de caldo con la cerveza o el vino, y te sentaba de vicio. La tapa no estaba mal, pero no era nada del otro jueves, tres trozos de pulpo con puré y cebollino.





4. Aizkorri. "Aupa Aizkorri. Bocapintxo de buey"

He de decir que la tapa estaba rica, pero no deja de ser una hamburguesita de buey. Lo que hemos apuntado al comienzo, no han tratado de crear una tapa de concurso, sino de vender tapas.





5. Granxeiro. "El sabor de la morriña"

Este local lo estaban abriendo mientras comenzaba el concurso, pero como la idea era darle un ambiente de furancho gallego, la puerta pendiente de pintar y la falta de algunos acabados que realizaron luego no importaban, incluso le daban un toque más auténtico.

Para aquellos que no los conozcan los furanchos son casas que en la época de la vendimia vendían, y venden, el excedente de vino, que en Galicia se toma en tazas, acompañado de una tapa o ración del guiso que tenían para comer. Hoy día tienen varios platos a elegir. Las mesas suelen ser alargadas y con bancos, y la gente se sienta en los huecos que están libres, compartiendo todas las mesas.

La tapa era un sandwich de pulpo con lechuga, y de postre un poco de queso ácido gallego con un cucurucho de membrillo. No estaba mal, la presentación estaba algo cuidada, y casaba con el ambiente.

Aparte de lo dicho sobre la tapa, he vuelto otro día para cenar, pasadas dos semanas para que estuviera todo en marcha, y entre que no son gallegos con lo que les cuesta entender lo que les pides (en castellano), que el vino blanco lo sirven en jarra de barro y el tinto no lo sirven en taza (cunca), que el rape que nos sirvieron era descongelado (y mal descongelado), que la empanada de zamburiñas tenía alguna muestra de ese bivalvo y que el pulpo era como un chicle Cheiw, difícil será que vuelva a aparecer yo por allí.





6. Taberneros Majadahonda. "Cóctel de gulas y fideos de mar con salsa teriyaki"

No estaba mal, aunque se les debió acabar la salsa teriyaki y nos lo sirvieron con salsa rosa, lo que nos vino mejor por si a los niños, que estaban con nosotros ese día, no les gustaba la teriyaki. No deja de ser una ensalada con gulas, pero por lo menos el sabor era bueno y se curraron la presentación.





7. Casa Pedro. "Solomillo ibérico con suave de turrón"

Este es otro de mis restaurantes preferidos de la zona. La carne era buena, con muy buen punto de preparación y muy sabrosa. El toque de sabor del turrón era curioso. Pero el fondo de patatas estaba muy duro.





8. El Farol. "Rica rica"

De este restaurante nunca espero una presentación excepcional, es fiel a su estilo: la comida casera sin florituras, pero siempre vuelvo porque sus tapas, manteniendo la esencia tradicional, son elaboradas y muy ricas. Esta era una tosta de foie con crujiente de jamón. Muy rica.






9. De tapas bar. "Migas majariegas"

Otro lugar que me suele gustar por el sabor de sus tapas. Evidentemente no se calientan mucho la cabeza con la presentación, ni con la tapa, pero las migas con uvas y queso les quedaron deliciosas.






10. El Viejo Fogón. "Gyoza crujiente rellena de rabo de toro con ajo blanco japonés"

En este local cuidan la tapa que presentan, cocinan bien, y se nota el trabajo realizado. La Gyoza es una empanadilla japonesa, y ésta ciertamente estaba muy rica, pero el ajo blanco, que según sus indicaciones se bebía después de la empanadilla, era muy denso y mataba el buen sabor de la Gyoza. Estaba bien, con buena presentación, pero con el fallo del ajo blanco que no solo no casaba, sino que era demasiado espeso y con grumos.





11. As de Bastos. "Espuma de vichyssoise"

Sabor agradable. Tomate al fondo, y la espuma de vichyssoise con crema de boletus dando forma a la copa. Rica y bien presentada. Aquí también se nota el cuidado en la elaboración y la presentación.







12. La Gorda. "Kebueno de ternera"

Esta es una cervecería que este año ha hecho una buena tapa. Su presentación es minimalista, pero aceptable, y el panecillo con ternera, soja y una salsa deliciosa, hacía que te dieran ganas de repetir varias veces.






13. La Taberna del As. "Cigar fish"

Para mí ésta es la mejor tapa de este año, tanto por el sabor como por la original presentación y forma de servirla. Primero te colocaban un cenicero con una emulsión de gambas y semillas de amapola imitando la ceniza, y a continuación te ofrecían un puro de una caja de puros. El puro era crujiente (creo que pasta filo), estaba relleno de tartar de atún, rematado con semillas de amapola en el extremo para hacer el efecto de la ceniza y hasta llevaba una vitola. Una maravilla de sabor, y muy original su presentación.

Esta es la tapa que se parece a la del Onneca, por eso me ha sorprendido tanto, porque no es tan fácil coincidir en esta idea, aunque por lo visto así ha sido.

Enhorabuena por mi parte a la Taberna del As.






14. La Travesía. "Mar y tierra"

De esta tapa no tengo foto. Fallo mío. Y es una lástima, porque suelen trabajársela mucho. Este año era una tosta de bacalao con pimientos que estaba deliciosa. La tapa la diseñó la mujer del dueño, y creo que no se puede obviar que el cocinero tiene una mano excelente para la cocina, no solo en esta tapa, sino en el resto de los platos.

Lo que sí tengo es una foto de lo que me tomé después, un Old Fashioned. Resulta que están ampliando su carta, y a partir de cierta hora de la noche sirven cócteles, y el barman es muy bueno, puedo dar fé.





En fin, para esto dio el concurso de tapas de este año. La tapa que repetí varias veces fue el Cigar fish de la Taberna del As, pero no fue ésta la que ganó. La ganadora de este año, aunque yo no comparta el veredicto fue la del Viejo fogón: "Gyoza crujiente rellena de rabo de toro con ajo blanco japonés", y la segunda fue la del Onneca: "Habanera", y en este caso si que discrepo totalmente, aunque supongo que como se suele decir: para gustos colores.

¿Falta mucho para el próximo concurso? ¿Falta mucho? ¿Falta mucho? ¿Falta mucho? ...









sábado, 9 de mayo de 2015

SOLOMILLO DE PAVO CON SALSA DE CIRUELAS

¡Hola! ¡Cuánto tiempo sin veros! No es excusa, pero durante estos meses he conseguido conjuntar un incremento de mi trabajo, con una serie de actividades extraoficina, y finalmente, como no podía ser de otra forma, con un incremento de quejas de mi espalda en forma de contracturas, a las que se ha sumado mi rodilla dándome pinchazos. Es muy de pinchar mi rodilla, le gusta aprovechar estas algaradas en las que mi cuerpo se manifiesta cual político en elecciones, para que abandone mis propósitos chinchando un poco. De todas formas, las fuerzas y cuerpos de seguridad, los médicos, están actuando con dureza y van consiguiendo someter a la díscola rodilla y su comparsa el cartílago. Lo de la espalda es algo que arrastro desde los inicios del blog, y con lo que tengo que vivir. De todas formas solo se muestra reivindicativa cuando me excedo en el trabajo, sobre todo cuando abuso del ordenador. Menos mal que tengo el gimnasio para tranquilizarla.

¿Por qué he incrementado mi trabajo? Por exigencias del guión. Vivimos en una época de cambios, nuevas implantaciones de sistemas, nuevas ideas locas que afectan a las personas, grandes pensadores sin cabeza,..., un cúmulo de ideas surgidas de la primera fase de un Brainstorming y aplicadas directamente, sin conjuntar y sin calcular sus efectos. "Se vende cortina de humo muy bonita, en tonos claros aunque opaca, a muy buen precio."

Perdón por el desbarre, pero nunca me ha gustado que se juegue con la gente como si fueran figuras de ajedrez sin alma.

Por otro lado he continuado con una batalla personal que llevo librando desde hace años, una batalla intelectual, si esa palabra se puede aplicar a alguien como yo, Homersiano radical. En esta batalla he sufrido muchas derrotas, pero todavía no he entregado las armas, siguo en la brecha, pero estamos llegando a la lucha final y, aunque todo apunta a que será como el Zama de Anibal, si él no se rindió, yo tampoco. Quizás consiga sacar adelante este trabajo que me ha costado tanto tiempo elaborar, o quizás no, pero no me rendiré, tendrán que derrotarme. Y aún con la derrota intentaré sembrar algo para el futuro. No obstante, como digo, el final de esta aventura está cerca, y con él el merecido descanso del guerrero. Aunque conociéndome seguro que encuentro otro charco en el que meterme.

Con todas estas lides no me he dado cuenta que el mejor trabajo que he hecho, y el mejor legado que dejo a la humanidad lo tengo a diario ante mis narices, mis hijos. No es porque sean míos, pero son maravillosos. El mayor es muy inteligente, buena persona, algo payaso (el dice que eso se hereda) y con la cabeza loca propia de su edad, y la peque es inteligente como su hermano, muy constante en el trabajo, ahora con las hormonas a su bola por la edad, y muy cariñosa.

De hecho este post, que tenía preparado desde hace meses, al menos las fotos, es sobre una receta que hizo ella siguiendo el libro de MasterChef Junior que le trajeron los Reyes Magos en Navidad. Por supuesto visto el resultado los Reyes se quedaron a cenar.

Como no teníamos los ingredientes que decía la receta tuvimos que modificar algunos e improvisar. ¡Y que bien le quedó a mi niña!

Necesitaréis:

2 Solomillos de pavo
1 Cebolla mediana
¼ litro Caldo de Pollo
1 Cucharada de Mermelada de ciruela
½ Cucharada de mostaza
Pimienta molida
3 Cucharada de Aceite de oliva
Sal


También necesitaremos papel albal, e hilo de cocina para atar los solomillos.









Atamos la carne y la salpimentamos. Como veis no teníamos hilo de bramante e improvisamos uno con hilo de coser doblado varias veces. Cuando mi mujer vaya a coser algo va a tener que usar loctite.







Pelamos la cebolla, la cortamos en juliana, y la colocamos en una fuente del horno rodeando la carne.
Ponemos el horno a calentar 10 minutos a 180 grados.






Echamos el aceite y el caldo de pollo por encima de la carne y de la cebolla.










Metemos la fuente en el horno, y dejamos que se cocine durante 20 minutos. Pasados estos, damos la vuelta a los solomillos y los dejamos en el horno otros 20 minutos. Si se secara mucho le añadiríamos más caldo.






Sacamos la fuente del horno.








Y envolvemos la carne en papel albal para que conserve algo el calor.








Pasamos el caldo y la cebolla a una cazuela, y continuamos pochándola hasta que la salsa quede algo espesa.






Añadimos la media cucharada de mostaza.







Y los 100 gramos de mermelada de ciruela. La que mi hija usó era casera, hecha por la máquina de regañar (mi mujer) con las ciruelas de nuestro arbolito.






Pasamos la salsa por la minipimer para que quede uniforme.






Sacamos la carne del papel de aluminio, la cortamos en rodajas y la colocamos en un plato.







Colocamos la salsa por encima de la carne con una cuchara, y a los lados para adornar el plato.






Y conseguimos este mágnifico plato.







Que presentado por esta princesa hizo las delicias de los paladares de sus Majestades de Oriente, y de su Homerpadre.