jueves, 12 de septiembre de 2013

SALCHICHAS CON DECONSTRUCCIÓN DE PATATA SOBRE UN LECHO DE BUÑOL

¿Que qué me ha pasao en la boca? Pues ná, que me he puesto profesional. Que ya está bien de ir por ahí con nombre vulgares y corrientes. Que hay que ponerse a la altura de los grandes cocineros.

¿Qué pasa? ¡Ah!, que no entendéis de que va el plato. ¡Vale! Como aquí de lo que tratamos es de que se entienda, no como en los gastro-restaurantes, que te ponen un nombre que él solo ocupa la primera hoja de la carta, y al final te sirven un plato gigantesco con un guisante en el centro sobre una hoja de espinaca, y al que le han puesto el aceite con un bote como los de la colonia. Éste podría tener un nombre como: ensalada de productos de la huerta del bajo Segura sobre un lecho de Popeye regado con aceite de oliva arbequina del Empordà.

Bueno, hablando en cristiano, vamos a hacer unas salchichas de pueblo con puré de patatas y tomate frito.

Necesitaréis:

Salchichas frescas
Puré de patatas en polvo
Leche
Tomate frito
Queso para gratinar
Aceite
Sal







Cogemos un recipiente de pirex (o cualquiera que valga para el horno), y echamos el tomate frito para hacer la base.








Ponemos una sartén con aceite en el fuego. ¿Que porqué? Porque sino vais a tener que freír las salchichas a base de frotarlas fuerte con las manos ¡Tenéis cada cosa!







Freímos las salchichas.







Las colocamos encima del tomate frito.








En un recipiente grande y con asa (el que no me haga caso y lo elija sin asa se arrepentirá) ponemos agua y un poco de leche. Lo metemos en el microondas y lo calentamos de 2 a 3 minutos.









Ponemos un poco de puré de patatas en polvo en un plato.








A continuación añadimos un poco de el agua con leche al puré en polvo, y vamos removiendo. Ahora es cuando los que no me hicieron caso y cogieron el recipiente sin asa están chillando, con los dedos quemados, y soltando unos tacos que los condenarán al infierno para toda la eternidad.








Vamos removiendo y añadiendo líquido hasta que nos quede el puré con la textura que más nos guste. Para este plato yo prefiero que esté un pelín suelto. Al final le añadimos la sal al gusto.







Extendemos el puré por encima de las salchichas. Por esto es por lo que prefiero que quede un poco suelto. Se extiende mejor.








Añadimos el queso rallado para gratinar.








Y metemos todo en el horno, que previamente habremos precalentado 10 minutos a 180 grados.









Una vez gratinado lo sacamos del horno.






Y como le hemos puesto ese nombre tan rimbombante, le añadimos un toque de perejil para darle un aspecto de alta cocina. 













Aquí lo tenéis. Sencillo, aparentoso y muy rico.







jueves, 5 de septiembre de 2013

SALCHIPAPAS

La vuelta de vacaciones es uno de los peores momentos en la vida de una persona, y además se repite cada año. Es una medida de el envejecimiento, igual que la duración de las resacas, contra más mayor más duran.

Por esto, y porque comprendo perfectamente el síndrome perrero que embarga a la mayoría tras el regreso a la monotonía y a la rutina. Y cuando digo que lo comprendo no estoy hablando por hablar. El primer día entré en el despacho de mi jefe, me senté enfrente y le pedí un mojito.

Bien, para ir acostumbrándonos a la rutina, e ir entrando en este semestre sin puentes, os voy a entregar una receta para vagos. La idea surgió de un bar de Vigo, aunque la he ampliado un poco.

Necesitaréis:

Salchichas Frankfurt (a mi me gustan las Jumbo de bacon y queso)
Patatas prefritas congeladas
Bacon
Ketchup
Mostaza
Sal






Freímos las patatas congeladas en la freidora (o en la sartén).






Al terminar las sacamos a un plato con un papel de cocina para que escurran el aceite sobrante. Además el papel nos sirve para remover la sal cuando se la echemos.






Abrimos los paquetes de salchichas y las metemos 50 segundos en el microondas (más o menos, dependiendo de cada micro).










Al terminar las troceamos en rodajas algo gruesas.






Cogemos el bacon y abrimos el paquete. Suele ser abrefácil, así que haceros con un buen cuchillo para rajar el paquete u os dejaréis los dedos en el plástico. La palabra abrefácil significa: las vas a pasar canutas intentando abrirlo.






Colocamos un papel de cocina en un plato, y sobre él ponemos las lonchas de bacon.







Cubrimos las lonchas con otro papel de cocina.







Metemos el plato en el micro alrededor de minuto y medio. Depende de cada micro.







Lo sacamos del micro.








Y ya lo tenemos frito.






Fácil, limpio, sin ambientar la cocina y el descansillo de la escalera, y con menos grasa que haciéndolo en la sartén.

Este truquillo se lo debo a mi amigo Curro, y creo que toda la humanidad debería rendirle un homenaje por este hallazgo, o a quién lo descubriera. Yo se lo agradezco a él.


Colocamos las patatas, las salchichas y el bacon en un plato, y ya tenemos las Salchipapas.

Los niños estarán encantados, y tú habrás trabajado poco y tendrás poco que limpiar. Todos felices.







Deja que ellos le pongan el ketchup y la mostaza que quieran, y que deglutan la cena con ansia de lobo.







Si mojan pan te puedes llegar a ahorrar lavar el plato.

¿Es o no es una receta para ir poco a poco incorporándose a la vida laboral?









viernes, 9 de agosto de 2013

PAPAS CON SALMÓN

¿Qué podemos cocinar en verano que sea fácil y se pueda preparar el día anterior para poder disfrutar de la playa, o del chiringuito, o de la montaña, o de..., sin estar pendiente de volver antes para hacer la comida? Algo que además se pueda comer frío si no te apetece ni pasar el trabajo de utilizar el microondas.

No parece sencillo. Fácil elaboración, conservable en nevera, admisión de degustación al instante y en frío. Está el gazpacho de bote, la cerveza con panchitos, latas de conservas varias, aceitunas,... Por cierto, ¿alguien se ha dado cuenta de lo difícil que es encontrar en un Super aceitunas que no estén rellenas? Nuestros hijos llegan a pensar que ya caen del árbol sin hueso y rellenas de anchoa. Las variedades de olivo en lugar de Picual, Arbequina,..., son Pimientino, Jalapeñero, Anchoal,...

Pero no nos desviemos del asunto que nos trae hasta aquí, que ya no sé cual era.

He tenido que releer el post desde el principio para volver a centrarme, y la respuesta al plato que buscamos la encontramos en las Papas con Salmón.

Necesitaréis los siguientes ingredientes:

1 Bandeja de salmón ahumado
1 Bote de Mahonesa
3 o 4 Patatas
Leche
Sal






Colocamos agua en una cazuela, le añadimos una cucharada de leche y un poco de sal. La ponemos a calentar hasta que hierva el agua.






Cuando empiece a hervir introducimos las patatas sin pelar, y las dejamos de 20 a 30 minutos. Podemos pincharlas con un tenedor para ver si están hechas. No conviene cocerlas en exceso porque se nos desharían. Como veis cocerse en exceso es muy malo, a nosotros se nos deshace el hígado.






Una vez cocidas las sacamos, las pelamos (si te has quemado los dedos es que eres un cagaprisas, termina de leer antes hombre) y las cortamos en rodajas un poco gruesas. Conviene esperar a que se enfríen antes de pelarlas. (Ahora ya puedes ansioso).

Ponemos una capa de patatas en una fuente para el horno.






Ponemos sobre la capa de patatas otra de salmón ahumado.






Cubrimos todo con una capa de mahonesa.







Ponemos el horno a calentar en modo gratinado a 200 grados durante 10 minutos y luego metemos la fuente. Aquí conviene estar muy atento, porque la mahonesa cuando empieza a gratinarse se quema en segundos. Lo que me pasa a mí en el trabajo con algunos individuos a los que yo llamo catalizadores.

Al terminar obtenemos este delicioso plato que se puede comer tanto caliente como frío.













viernes, 2 de agosto de 2013

HAMBURGUESA AL ROQUEFORT

Hay quien puede pensar que en la Comunidad Valenciana solo se dan las Fallas, la paella, la fideuá, el espencat, el all y pebre,..., es decir los tópicos. Pero en ésta, como en otras Comunidades, el ingenio y el espíritu emprendedor hacen que la evolución culinaria, sin los artificios de la Nouvelle Cuisine, continúe su avance imparable. Aquí he probado yo una exquisita longaniza de sepia, y unas hamburguesas mezcladas con otros ingredientes que les aportan un toque diferenciador muy especial.

Quizás esta idea de versionar las hamburguesas venga de los tradicionales figatells, que son hamburguesas con hígado o páncreas envueltas en una fina telilla de alguna parte de los intestinos, y que están deliciosos.

La cuestión es que he probado hamburguesas con varios ingredientes: espinacas, queso Cheddar, sobrasada, pimiento y roquefort. Y de esta última es de la que vamos a tratar hoy, de la hamburguesa con queso roquefort. La fusión valenciano-francesa. Será la influencia del corredor mediterráneo, o de la iniciativa 5+5 para el Mediterráneo Occidental, o de que somos cojonudos en este país y no hay quien nos gane a la hora de hacer comidas ricas.

Necesitaremos los siguientes ingredientes:

500 gr de carne picada
1 Diente de ajo
1 Paquete de queso Roquefort
Perejil
Aceite
Sal 







Picamos el ajo y el perejil (que nadie lo insulte, que no va por ahí) en los trozos más pequeños que podamos, y lo mezclamos con la carne picada. Añadimos también la sal mientras realizamos la mezcla.

La técnica a utilizar es la del amasado, pero que nadie se emocione demasiado por tocar carne. Tenemos que visualizar constantemente que es carne picada. Respiramos profundamente y repetimos ¡Es carne picada, es carne picada! ¡Ohm! ¡Oohmm! ¡Oooohmmmmm!...¡Eh, qué es carne picada!
   




Cortamos un trozo de Roquefort y lo picamos.

 




Procedemos  a mezclar los trozos de queso con la carne, igual que hicimos con el ajo y el perejil. Recordar: ¡Es carne picada!


 





Cogemos unos trozos de la masa y hacemos las hamburguesas. El tamaño se deja al gusto del consumidor.







Y ya solo nos queda poner aceite a calentar.





Y freír a Monsieur Roquefort.





Et voilà!








martes, 30 de julio de 2013

AGUJERO NEGRO

Según la explicación más simple, un agujero negro es una región finita en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, pueda escapar de ella.

¿A qué viene esto? Ahora lo explico.

Llevo varios años yendo al gimnasio, y me suelo pegar unas palizas de un par de horas varias veces a la semana. Cuando acabo mi camiseta acumula suficiente agua, en forma de sudor, para convertir en un vergel el desierto del Sáhara. Y probablemente habré dado varias veces la vuelta al Mundo subido en la elíptica.

El que lea lo anterior estará convencido de que Van Damme a mi lado es un tirillas, y nada más lejos de la realidad. Mi físico se acerca más al de mi admirado Homer Simpson.

Esto es algo incomprensible, salvo que nos apoyemos en las teorías de Stephen Hawking. Aquí empiezan a cobrar sentido estos sucesos paranormales.

La respuesta es más sencilla de lo que en principio se pueda esperar: mi ombligo es un agujero negro. Sí, habéis leído bien. Y no solo me pasa a mí, gran parte de la población tiene este superpoder.

Por más que sude, la masa permanece en mi cuerpo, no se quema, no desaparece, incluso puede llegar a aumentar. Es el paso natural de una Estrella Gigante Roja (mi barriga es bastante grande y algo roja, sobre todo después de una comellada), luego se convierte en una enana blanca (cuando te deshinchas de la cerveza, y cuando me limpio el ombligo), pero no pierdes peso, lo aumentas porque se concentra en menor espacio, y finalmente se transforma en un agujero negro que no deja escapar nada: mollejas, morteruelo, tocino, torreznos, churrasco, fabes, lacón, paella,..., todo es atraído a su interior y nada logra escapar de él.

Así, por mucho que me esfuerce en el gimnasio nada cambiará. Y una vez constatada está realidad científica he decidido quedarme con mi superpoder y abandonar el ejercicio, por lo menos hasta septiembre. Será la demostración empírica de mi teoría. Ya veréis como tengo razón y engordo. Pero no por comer, que eso lo hago todos los días, sino por la brutal fuerza gravitatoria de mi ombligo.

Ya os contaré.




viernes, 26 de julio de 2013

MIGAS DE LA IAIA

Hay muchas maneras de preparar las migas, y la que voy a exponer aquí no es, como ya viene siendo habitual, la más purista, pero es la que conozco, la que nos hacía mi madre de pequeños, y la que les hago yo a mis hijos. Son las Migas de la Iaia (pronunciado Yaya; es lo que pasa cuando tu madre es catalana y no le gusta que le llamen abuela).

La receta es la que he aprendido de ella, pero con un toque personal, y con unas derivadas al final por si alguien quiere experimentar.

Necesitaréis:

Pan duro
6 Dientes de ajo
Aceite
Sal






Partimos el pan en trozos grandes, si podemos, y lo ponemos en remojo para que se ablande.





Una vez ablandado, lo sacamos extrayéndole el agua por el método del estrujamiento bestial. Es decir lo sacamos a puñaos y lo apretamos todo lo que podamos para sacarle la mayor cantidad de agua posible. Ayuda mucho pensar en el pescuezo de algún ser odiado. Este plato lo recomienda la asociación de psiquiatras para reducir el estrés.
 




Una vez estrujado, dejamos el pan en un plato secando un poco.





Ponemos aceite a calentar en una sartén.





Añadimos los dientes de ajo sin pelar, y los sofreímos un poco (2 o 3 minutos).





A continuación agregamos las migas, que como vemos son unas pelotas grandes. Si alguien se siente incómodo puede hacerlas más pequeñas.





Aquí empieza la parte trabajosa. Se trata de ir friendo las migas, y según se van secando las vamos machacando con un tenedor de madera para que se vayan deshaciendo. Al principio, partiendo las pelotas (de pan, nada de violencia gratuita) conseguimos una especie de masa, pero poco a poco vamos separando esa masa en porciones cada vez más pequeñas.


















Y después de unos 30 minutos obtenemos el resultado de abajo. Yo las pongo encima de papel de cocina para que absorba el aceite, y les echo la sal.

El terminarlas más grandes o más pequeñas depende del gusto de cada uno. Si quieres puedes terminar antes con unas migas más grandes y esponjosas, pero a mí me gustan pequeñitas y crujientes. Vamos que más que migas son micro tostadas, o deconstrucción de tosta de pan con ajo, como se diría en los círculos de la alta cocina. 





Las migas son un acompañamiento ideal para los huevos fritos, la chistorra y la butifarra.






Y también se pueden completar sofriéndolas unos segundos en el jugo de freír la chistorra, con lo que cogen su sabor y color.








Finalmente, aunque no se debe jugar con la comida, si tienes niños, puedes hacer caras o cualquier otro dibujo. Por ejemplo a mi me salió algo parecido a Coco (el de Barrio Sésamo).








El ajo se suele separar, pero al que le guste se lo puede comer. Está bastante rico así tostadito.





lunes, 22 de julio de 2013

LOS ASESINOS DEL EMPERADOR


Hace ya bastante tiempo que no hablo de un libro en este blog, y tras perder bastantes meses en leer "50 sombras de Grey", libro que es una historia de amor aderezado con un poco de sexo vainilla y mucha propaganda para escandalizar y vender. Una versión porno de Danielle Steel, o como dice mi cuñada una versión porno de Crepúsculo. Francamente no me ha gustado, ni me ha sorprendido, ni me ha escandalizado. Será por mi edad, o por mi depravada mente. No lo sé. El por qué he tardado tanto en leerlo es porque no me ha enganchado y me costaba ponerme a leer, y porque,..., bueno esto es algo que solo los hombres comprenderán.

Sin embargo, mi hermano y mi cuñada me regalaron en Navidad un libro de 1200 páginas: "Los asesinos del Emperador". Recuerdo que mientras les daba las gracias pensaba que con unos pocos más de estos se levantaron las pirámides de Egipto. Pero cuando terminé con Grey, y decidí que no me leería el segundo libro de la saga, comencé con éste, aunque sin ninguna convicción.

El enganche fue total. Dudo que la metadona hubiera podido ayudarme. Tenía que inyectarme hasta la última gota del libro.

He flipado con la vida de Marco Ulpio Trajano, tanto la del padre como la del hijo, que fue el primer emperador hispano, que además era homosexual, y que fue uno de los Emperadores más respetados de Roma. He alucinado con la recreación de la historia de Roma, sus guerras, sus luchas en las fronteras del norte, sus gladiadores, sus conjuras, sus tiranos,...He vivido en la Roma de Trajano.

He descubierto cosas que desconocía, lo que no es muy difícil, lo reconozco, pero me hace muy feliz saber que la "siesta" viene de la "hora sexta", que equivalía al mediodía, ya que el día romano tenía doce horas. O que, y esto hará especialmente feliz a mi amigo JuanRa, el número 666 se asocia con la Bestia debido a que el Apocalipsis, que se atribuye a San Juan Evangelista, fue escrito en esta época, y que puede obedecer a dos teorías diferentes según fuera escrito en latín o en griego:

- Si fue escrito en latín en tiempos del Emperador Domiciano, 666 es DCLXVI, coincidiendo esta combinación con las iniciales de: DOMITIANUS CAESAR LEGATOS XTI-VILITER INTERFECIT (EL CÉSAR DOMICIANO MATÓ VILMENTE A LOS ENVIADOS DE CRISTO)

- Si fue escrito en griego en tiempos del Emperador Nerón, cada letra del alfabeto griego tiene un valor numérico, y sumando las letras en griego de "Nerón César", el valor sería 666.

Hay más, como por qué se llaman julio y agosto ciertos meses del año,...Que le vamos a hacer mi incultura llega muy lejos.

Recomiendo la lectura de este maravilloso libro que, aún contando con unas 1200 páginas, me ha llevado poco menos de tres semanas leer. Y sin estar de vacaciones. Y lo recomiendo porque no solo te encontrarás en medio de la antigua Roma, sino que te encontrarás con las mismas situaciones, conjuras, espectáculos,..., con las que te encuentras a diario. Más de 2000 años y solo hemos cambiado en lo accesorio.

Gracias a Santiago Posteguillo por una gran novela histórica.